Es sabido por cualquier aficionado de fútbol, que el Athletic Club de Bilbao es mucho más que un equipo, es un sentimiento, es todo corazón, representa la valentía, el positivismo y el no perder la esperanza.

Los días 14 y 17 de agosto, fuimos testigos de cómo un club humilde, con bajo presupuesto, que sólo compone su equipo de canteranos y gente de Euskadi, pueden pelear hasta el último  segundo con un equipo de primera línea, formado por grandes estrellas al que no es fácil eclipsar, pero el Athletic lo consiguió.

Después de 31 años luchando con garras y dientes, los leones consiguieron arrebatarle la Supercopa de España al FC Barcelona.

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Y no fue fácil, la defensa del Athletic tuvo que marcar mucho al equipo contrario, intentando mantener el máximo tiempo posible la posesión del balón, Gorka convirtió la portería infranqueable para jugadores de la magnitud de los poseedores del triplete, el portero del Bilbao rascó tiempo de todos los saques de portería, la defensa mantuvo la compostura en todo momento y no se amilanaron. El gran Aduriz fue inconmensurable, sus jugadas fueron mágicas, ya lo demostró en el partido de ida pero en el de vuelta lo dejó más que claro que éste es su momento y que está en plena forma.

Toda la afición rojiblanca empujó a su equipo desde el minuto 1 hasta el 180. Los leones llevaron a sus jugadores en volandas, una gran celebración les esperaba, lo que hacía tantos años soñaban con lograr y tantas noches en vela les ha costado alcanzar.

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Familias enteras de aficionados que sienten los colores desde la cuna, fueron testigos de cómo Gurpegui al levantar la copa tocó el cielo.

Hace 52 días, se ganó la Supercopa y aunque la Gabarra no saliera, la gran familia del Athletic Club de Bilbao, con aficionados grandes y pequeños festejó con gozo y alegría un sueño cumplido. Porque los leones siempre estarán allí animando, aplaudiendo y luchando para que su equipo logre conseguir más triunfos de los que es gran merecedor. Bilbao entero seguirá estando con su equipo, San Mamés rugirá en cada partido como si le fuera la vida en ello y el Mercado de la Ribera seguirá plagado de la bandera rojiblanca.

Y aunque hayan pasado 52 días de esa proeza la gran familia sigue sonriendo al recordar a esa noche de gloria. #Deportes Bilbao