Esa persona inesperada que aparece en tu fiesta de cumpleaños sin ser invitada, esa pregunta de examen con la que nadie contaba, o simplemente la tormenta en tu perfectamente planeado día de picnic. Algo así es lo que deben sentir Barcelona y Real Madrid al mirar la clasificación a estas alturas y encontrarse con un imponente Villarreal en lo más alto y un Celta de Vigo como tercer clasificado y que no conoce la derrota.

Tremenda campaña hasta ahora de los de Marcelino. El Villarreal, a pesar de haber caído ante el Levante en la última jornada, continúa líder en solitario. ¿Es para menos? El submarino amarillo torpedeó sin piedad a equipos como Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid.

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Sus 12 goles a favor y su rocoso muro en defensa, con solo 5 goles encajados, han dado licencia para soñar a mayores y niños en la ciudad valenciana. Todo ello sin dejar de lado su andadura en Europa League, donde viene de vencer en su último encuentro.

Tampoco se bajan de la nube en Vigo. El Celta roza su mejor inicio liguero en más de 70 años y su espectacular juego hace las delicias de propios y extraños. Nolito, Orellana y Aspas son los líderes ofensivos de un conjunto que actualmente está invicto y que es, con 15 tantos y empatado con el Real Madrid, el máximo goleador de lo que llevamos de temporada. El 4-1 al Barcelona no desaparecerá con facilidad de la memoria del celtismo.

¿No es maravilloso esto del #Fútbol cuando la cima se tiñe de distintos colores? Los humildes plantan cara y de qué manera en estas primeras 7 jornadas.

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Las estratosféricas diferencias de presupuesto entre estos dos conjuntos y los considerados “grandes de España” han sido eclipsadas con fútbol. Con fútbol en esencia. Fútbol puro y real. El once contra once de dos escuadras modestas y que se están convirtiendo en los equipos de moda a base de sacrificio y que, no olvidemos, jugaron hasta hace bien poco en la segunda división. No seré yo el que reste méritos a otros equipos de mayor nivel económico, pero doy por seguro que todo aficionado de un equipo humilde sabe a lo que me refiero cuando hablo de esencia y de fútbol real.

Y este tipo de fútbol tiene una cita tras el remate del parón: el Madrigal acoge el Villarreal – Celta. Un punto de diferencia entre ambos y 90 minutos para ampliar distancias o darle la vuelta a la clasificación. Un partido con V de Valientes. Que gane el mejor. #Liga