Nadie sabe, excepto ellas, el trabajo que ha costado la clasificación directa de Carolina Rodríguez a las Olimpiadas que serán celebradas en Rio de Janeiro (Brasil) en 2016. Para quien no conozca el sistema, el mundial de #Gimnasia rítmica celebrado la semana pasada en la ciudad de Stuttgart no era un mundial cualquiera ya que, además de la entidad que ya de por sí ese tipo de competición supone, estaba en juego la clasificación para las Olimpiadas del siguiente año. Las quince primeras gimnastas se clasificarían directamente para dichos JJ.OO, mientras que las restantes finalistas tendrán todavía la oportunidad de ir al preolímpico para clasificarse para Río 2016.

Anuncios
Anuncios

Por España eran cuatro las gimnastas participantes, aunque solamente dos (Carolina Rodríguez y Natalia García) compitieron con los cuatro aparatos –cinta, mazas, aro y pelota-, teniendo así la opción de clasificación. Las jóvenes Polina Berezina y Sara Llana tuvieron la oportunidad de realizar un único ejercicio, realizando ambas una buena competición 

La competición tuvo varias fases. En primer lugar, se compitió con tal de clasificarse entre las veinticuatro primeras para así poder optar a la plaza olímpica y fue aquí cuando la catalana Natalia García quedó fuera de competición. La pupila de Iratxe (su entrenadora) realizó una competición con algunos fallitos que le impidieron meterse en la final, yéndose al traste todas sus esperanzas de clasificación.

Respecto a la veterana Carolina Rodríguez, que llegará a los juegos con 30 años (algo que jamás otra gimnasta ha podido hacer), hizo la competición de su vida.

Anuncios

Era muy complicado clasificarse entre las quince y solamente haciendo el máximo de ella podría colocarse en ese grupo de privilegiadas. Además, si se tiene en cuenta la fuerza de las gimnastas del este y la visible simpatía que las jueces tienen hacia ellas, es todavía más meritorio que Carolina haya conseguido su sueño, un sueño que ni se planteó tras las Olimpiadas de Londres 2012, donde ella creyó haber alcanzado ya el sueño de su vida.

Carolina, gimnasta del club Ritmo de León  y su entrenadora Ruth Fernández, han demostrado que el trabajo, el tesón y la ilusión son la fórmula perfecta para hacer los sueños realidad.

Enhorabuena a ambas. #Mas deportes