Tras una temporada en el banquillo esperando la oportunidad a la sombra de Iker Casillas y un verano de lo más revuelto por los rumores del fichaje de De Gea y su posible salida al Manchester United, Keylor Navas afronta su gran sueño, triunfar en el Real Madrid.

Quién le hubiera dicho a Keylor en el 2010 cuando llegó al Albacete procedente del Saprissa costarricense, que cinco temporadas después su nombre sería coreado por todo el Santiago Bernabéu, tras una actuación estelar como portero titular del equipo de Chamartín. Es más, quién se lo hubiera dicho hace tan sólo unas semanas, tras ese 31 de agosto esperpéntico, en que el Manchester United de Van Gaal se la jugó a Florentino.

Keylor Navas afrontó la situación con lealtad y total normalidad.

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Expresó su deseo de jugar en el #Real Madrid y cumplir su sueño, por muchos rumores que se oían y que decían que era cuestión de días que se firmase a De Gea. Pero él seguía entrenando a un ritmo mayor, empezó la temporada y no se desmoronaba, seguía concentrado y dando lo mejor de sí mismo y eso el público lo veía. Era el "portero de todos".

Esa lealtad y humildad le ha servido al portero “Tico” para ganarse a la exigente afición madridista, que ha visto cómo se ha tratado injustamente a un jugador que ha demostrado que tiene calidad suficiente para estar bajo los palos de la portería madridista y que ha hecho todo lo posible para triunfar en el Real Madrid. Y eso, no lo consiguen todos. Ganarse el respeto del Bernabéu es como en los toros que te saquen en brazos de Las Ventas, uno de los mayores éxitos a los que puedes aspirar en tu vida de profesional.

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De hecho, Keylor es uno de los pocos cambios del Real Madrid de Benítez respecto al de Ancelotti de las temporadas anteriores. Por lo que sus actuaciones han estado en estos primeros partidos bajo el atento foco de la opinión pública y los medios y hasta en el único tropezón madridista (el empate a cero ante el Sporting) también se salvó de las críticas.

Pero Navas ha hecho lo que tenía que hacer. Parar, parar y parar. Nada más. Sin declaraciones más altas de lo debido. En el momento en que escribimos estas líneas, lleva cinco partidos (4 de Liga y uno de Champions) sin recibir un solo gol. El récord de Iker está en 952 minutos, aún lejos.. No sabemos si llegará a romper ese récord o si llegará a ser una leyenda del madridismo como lo fue Iker, pero por el momento va por el buen camino. Y el Real Madrid tiene 40 kilos más en el bolsillo, que era lo que pedían los ingleses por De Gea.

Keylor Navas, pura vida. Disfrutémoslo, no siempre la vida es justa. Esta vez, sí.