Tras la eliminación en los cuartos de final de Roland Garros, #Rafael Nadal volvió a sufrir un duro golpe en esta turbulenta temporada. El español fue derrotado por Dustin Brown (102º), por 7-5, 3-6, 6-4 y 6-4. A pesar del gran nivel que mostró el excéntrico tenista alemán, el mallorquín no pudo imponer nunca su juego, algo que a esta altura debe preocuparlo y mucho.

Así como en el 2012, Nadal volvió a perder en la segunda ronda de Wimbledon (en esa oportunidad había sucumbido ante Lukas Rosol). En este caso su verdugo fue Brown, ubicado en el puesto 102 del ranquin mundial. Con esta derrota, el tenista español podría salir del Top Ten luego de más de una década.

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El comienzo del encuentro marcaría la tónica que se daría a lo largo de las dos horas y 34 minutos que duró el match. Brown salió decidido a atacar en prácticamente todos los tiros, formula que le daría muchos dividendos. Nadal, por su parte, quiso hacerse fuerte desde la base, pero nunca pudo tener la profundidad que es tan importante en este tipo de superficies.

El tempranero quiebre en el primer set no llevó calma al oriundo de Mallorca. Casi de forma paradójica, su rival se hizo más fuerte y terminó pegando de forma letal, llevándose esa manga por un ajustado 7 a 5.

El segundo parcial mostró la mejor versión del zurdo en toda la tarde londinense. Apoyado en su solidez característica (cometió solo dos errores en ese lapso), el décimo sembrado se llevó ese set por un claro 6 a 3.

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Pero las buenas sensaciones desaparecerían minutos después.

El alemán de 30 años volvió a su desconcertante forma de juego, la cual no exhibe un patrón definido, algo que terminó opacando el #Tenis ordenado y clásico de Rafa. Un único quiebre en la tercera y la cuarta manga le bastarían al jugador moreno para quedarse con el triunfo, sin dudas el más importante de su carrera.

Esta significó la segunda victoria de Brown sobre el español en igual cantidad de enfrentamientos. La anterior también había sido sobre césped, hace prácticamente un año, aunque en esa ocasión se había producido en el torneo de Halle (6-4 y 6-1).

Nadal volvió a decir adiós muy tempranamente en el tercer Grand Slam de la temporada. Ya son cuatro los años que hace que el mallorquín no puede pasar de octavos de final en este torneo (en esa oportunidad llegó a la final, cayendo en cuatro parciales ante Novak Djokovic). A pesar de sus dos títulos conseguidos (2008 y 2010), es un hecho que el Torero se siente en rodeo ajeno una vez que pisa el césped del All England Club.

Habrá que ver que depara el futuro para este gran campeón. Lo que está claro es que esta temporada lo tiene a maltraer desde hace varios meses, y su posible salida de los 10 primeros puestos del ranquin hace sonar una alarma para él y todo su equipo.