El torneo de su vida está viviendo Garbiñe Muguruza (20º). La española de origen venezolano venció en su partido de semifinales a Agnieszka Radwanska (6-2/3-6/6-3), y se metió en su primera final de Grand Slam. Su rival del sábado será ni más ni menos que Serena Williams, quien derrotó con contundencia a Maria Sharapova (6-2/6-3). Se producirá el cuarto cruce entre ambas jugadoras, con ventaja de 2 a 1 en favor de la estadounidense.

En la jornada de hoy, Muguruza tuvo que levantarse del golpe anímico que le significó perder el segundo set ante Radwanska, luego de estar con ventaja de 3 a 1 en ese parcial. La mayor potencia que su rival de turno llevó a la joven de 21 años a meterse en una histórica final para el #Tenis español, ya que la última en hacerlo había sido Arantxa Sánchez Vicario en 1996 (cayó ante Steffi Graf).

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De la mano de su gran velocidad de pelota desde el fondo de la cancha, "Mugu" vapuleó a su rival en el primer set, el cual se llevó en 34 minutos. La prematura ventaja en el segundo le jugaría una mala pasada a la inexperta española, ante una contrincante de mucha mayor experiencia. Apoyada en su conocida solvencia (cometió solo 2 errores no forzados), Radwanska cerró ese parcial por 6 a 3. Pero en el tercero las cosas volvieron a sus cauces normales, en donde la nacida en Caracas volvió a acertar sus tiros de potencia y concluyó el encuentro luego de 1 hora y 55 minutos.

El plato principal tenía como protagonistas a Serena Williams frente a Sharapova. Pero el mismo careció de emoción, ya que la estadounidense mostró la firmeza que no había plasmado a lo largo de todo el torneo, ante una rival que pagó muy caro sus intermitencias, sobre todo con el servicio.

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La número 1 del mundo se hizo fuerte con su saque, con el que consiguió 13 aces y no le concedió chances de quiebre a su rival. La cuarta sembrada padeció en ese rubro, ya que cometió 6 doble faltas, perdiéndolo en 3 oportunidades. Ante esta situación, el partido se fue desnivelando para el lado de la mayor consistencia y claridad en los ataques de la menor de las Williams.

De cara al choque del sábado, la norteamericana y la europea se verán las caras por cuarta ocasión, con ventaja mínima para la primera por 2 a 1 (la única derrota se produjo en Roland Garros 2014, por un categórico doble 6 a 2). Será un enfrentamiento en el que una buscará su sexto Wimbledon, y la otra irá por su primera corona a nivel de Grand Slam.