Después de un paso fulgurante y acertado por La Fábrica y tras proclamarse pichichi de la segunda división, emulando a Butragueño, Jesé dio el paso al primer equipo. Desde el principio Ancelotti le dio mando en plaza situándole como primer suplente de cualquier miembro de la BBC. Jesé no traicionaba la confianza del técnico italiano y lograba que siempre "pasasen cosas" cuando saltaba al césped.
Su nivel estaba llegando a tal punto, que algunos aficionados empezaban a defender que el canario merecía una oportunidad en el once titular. Con poco tiempo Jesé hacia mucho, como por ejemplo cuando en Valencia rescató una victoria cuando el tiempo ya expiraba.
Cuando nada parecía que se pudiera torcer, en un partido intrascendente ante el Schalke, Jesé se rompió el cruzado en una desafortunada acción. Se perdía la temporada entera, la temporada de su explosión.
La primera consecuencia para el equipo fue la sobrecarga de minutos para la BBC. Ya no había un suplente de garantías que aportase desde el banquillo. Probablemente, la baja del canario alejó al Madrid de la Liga y puso en grave peligro la final de Champions, puesto que la BBC al completo llegó tocada.
Mientras tanto, en la recuperación de Jesé todo eran complicaciones: por si no fuera suficientemente grave su lesión, el canario tuvo que volver a ser intervenido por una infección. Todo esto complicó más su recuperación. En ese verano post Décima el Madrid optó por no fichar ningún delantero estrella confiando en la vuelta de Jesé, sin embargo el canario no pudo reaparecer hasta diciembre en un partido de Copa en el que anotó un esperanzador gol.
No obstante, a Jesé se le notaba la inactividad. Su velocidad de antaño no aparecía y sus eléctricos movimientos eran más lentos e ineficaces. La marcha del equipo tampoco ayudó a su recuperación. La mayoría de las veces el Bichito salía con el marcador en contra y teniendo que hacer mucho en poco tiempo. Su estado físico y la ansiedad no le ayudaban a mejorar y el equipo no le brindaba la oportunidad de jugar sin presión.
Por eso mismo, una de las mejores noticias del verano es volver a ver la mejor versión de Jesé. Pese a que todavía estamos en pretemporada, se vuelve a adivinar su explosividad y velocidad. El cambio de dinámica, sin duda le ha ayudado a jugar con mayor tranquilidad. Esta versión de Jesé supone una alternativa de élite para Rafa Benítez. El canario cuenta con la ventaja de poder actuar en cualquier posición de la media punta y la delantera. Como jugador de tres cuartos su velocidad y desborde son una garantía, como delantero probablemente es uno de los mejores definidores de la plantilla. Jesé ha vuelto para quedarse.
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