Minuto 70 en el Signal Iduna Park: El madridismo apenas podía respirar por la tensión de ver a su equipo sufrir ante las acometidas de los alemanes. La renta conseguida en la ida de tres goles se antojaba insuficiente si el Madrid no ponía remedio. El equipo sufría y no lograba imponerse en el centro del campo, hasta que Casemiro entró, dio dos empujones, tres gritos y el equipo recuperó la tranquilidad hasta el final.

Aunque parezca algo exagerado, la contribución de Casemiro fue decisiva en la conquista de la Décima. Ni antes ni después fue importante ni decisivo, pero cuando más sufría el equipo en esos cuartos de final supo darle el remedio que más necesitaba.

Anuncios
Anuncios

#Real Madrid

El Madrid, ante el escaso protagonismo del brasileño el resto de la temporada, optó por la cesión de Casemiro con el fin de que siguiera evolucionando en uno de los mejores clubes a nivel de formación en Europa: El Oporto. La progresión del brasileño ha sido constante y muy esperanzadora. A su calidad y contundencia en el centro del campo ha añadido regularidad y constancia hasta el punto de convertirse en imprescindible en el equipo de Lopetegui. Por fin ha vuelto a recordar a ese brasileño del que hablaban maravillas en su país y que era un componente fundamental en la selección sub 20 junto a Neymar y Danilo.


Por tanto, vuelve al Madrid mucho más maduro y preparado para afrontar el reto de hacerse valer en un equipo que adoleció de ese perfil de jugador en la temporada pasada. El centro del campo del Madrid se caracterizó por la creatividad y el talento de sus miembros titulares, pero cuando algunos de ellos cayeron lesionados, se echó mucho en falta el perfil de un centrocampista de los denominados stopper que dotase al equipo del vigor necesario para sobrellevar el bajón físico.


Además de eso, Casemiro aportará mucho poderío en el juego aéreo a un equipo que el año pasado sufrió mucho a nivel defensivo. Su utilización del cuerpo, le permite robar muchos balones divididos y protegerlos ante la presión del contrario. En ese sentido, salvando las distancias, es un jugador muy parecido a Mauro Silva, toda una referencia mundial en el puesto. Si continúa su progresión, pronto Benítez certificará que su vuelta es del todo necesaria y, ya sea desde la titularidad o el banquillo, sabrá ganarse la confianza del entrenador y del madridismo.


Mucha suerte Casemiro en tu vuelta a casa.