Los despachos del #Valencia CF hierven. El fichaje de Rodrigo Caio el viernes, a espaldas de la dirección deportiva del club, ha levantado ampollas en el seno del club che. La tensa relación entre Nuno Espirito Santo y Francisco Joaquín Rufete, producto de una lucha de poder e influencia sobre la planificación deportiva de la entidad, ha quedado al descubierto.

En este conflicto, el técnico portugués tiene todas las de ganar. Aunque Rufete cuenta con el beneplácito mayoritario de la grada, Nuno es hombre de confianza y amigo personal del máximo accionista del club, Peter Lim. Además, existen varios precedentes de turbulentas relaciones entre director deportivo y entrenador en la historia reciente del club que resultan ser poco halagüeños para el ex futbolista de Benejúzar.

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Para encontrar el primer ejemplo basta con remontarse al verano de 2003. Jesús García Pitarch firmó casi al unísono a Ricardo Oliveira y Fabián Canobbio, dos futbolistas a los cuales Rafael Benítez, entrenador del Valencia por aquel entonces, afirmaría no conocer. Los encontronazos con el actual técnico del Real Madrid fueron constantes hasta la destitución del director directivo en diciembre de ese mismo año. Benítez salió ganando por partida doble: venció la batalla a García Pitarch y logró el histórico doblete de #Liga y UEFA a finales de esa temporada.

La segunda polémica entre director deportivo y entrenador del Valencia CF comenzó tan solo tres años después. Amedeo Carboni dio el salto a la secretaría técnica del club che tan solo días después de colgar las botas como jugador en mayo de 2006.

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Su relación con Quique Sánchez Flores, por entonces preparador del equipo blanquinegro, ya era complicada incluso antes de que el italiano se hiciese cargo del nuevo puesto, lo cual convierte en difícilmente explicable la decisión de Juan Soler de colocar a Carboni en el mismo a sabiendas de los problemas que ello podía conllevar.

Efectivamente, la tensión entre los dos ex laterales fue constante en el año y dos meses que duró Carboni como director deportivo. De nuevo, el técnico saldría beneficiado de este conflicto, ya que el italiano fue destituido en julio de 2007, mientras que Sánchez Flores resistiría en su puesto dos meses más. El descubrimiento de Juan Mata, a quien Carboni firmó gratis al acabar contrato con el Madrid y en quien el técnico madrileño nunca confió, es considerado el mayor éxito de la gestión del ex futbolista de Arezzo. A él, en cambio, también se le atribuyen grandes fracasos como Francesco Tavano, Asier Del Horno o Timo Hildebrand. #Fútbol