Con el receso debido a la Copa América, los equipos del #Fútbol argentino ya empiezan a tomar decisiones acerca de que jugadores continuarán en sus planteles y cuales no. El caso de Daniel Osvaldo parece ser aparte, ya que el jugador demuestra intereses ambiguos en cuanto a su futuro, y Boca no llega a ninguna concreción sólida, lo que hace a la situación aun más confusa.

"Quiero quedarme, hace mucho que quería cumplir este sueño", dijo el delantero de 29 años hace aproximadamente un mes. Si bien uno no puede descreer sus palabras, las mismas carecen de sensatez, ya que las últimas actitudes del futbolista no fueron para nada acertadas (se ausentó de varios entrenamientos sin una razón especifica, en el momento más crítico de todos).

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Por el lado del club Xeneize, tampoco se ve una idea concreta sobre el tema. Daniel Angelici, presidente de la institución, dejó en claro varias veces que era muy difícil retener al jugador, debido a los montos que este conlleva. Pero también aclaró que se podía llegar a un tipo de acuerdo, si es que el centro-delantero de la Selección italiana resignaba una buena suma de dinero.

La relación con el plantel parece ser lo único claro entre tanto tono gris en este particular caso. Sus compañeros lo apoyan y quieren que Osvaldo siga en el club, tal como se vio en la foto subida por el plantel en forma de dedicatoria luego de la goleada ante Newell's.

La sinuosa y extrovertida vida que lleva el ex futbolista del Inter y Huracán tampoco ayuda para acercarse a un acuerdo entre las partes.

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Peleas, actitudes inoportunas y desubicadas, entre otras situaciones, lo ponen en la lupa como un jugador conflictivo y poco confiable puertas para afuera.

En cuanto a lo estadístico, el Loco ha tenido un registro aceptable en su, por ahora, corto paso por el conjunto de Rodolfo Arruabarrena. En 15 partidos, el nueve convirtió siete tantos (tres en el torneo local, tres en la Copa Libertadores y el restante en la Copa Argentina). Su calidad y sabiduría en el área contraria no dejan dudas. Pero el golpe provocado por la eliminación ante River fue muy grande para el poco tiempo que llevaba en el equipo.

Las negociaciones continuarán. La institución azul y amarilla tratará de retenerlo, pero cuidando una economía que históricamente ha sido estable, desde la presidencia de Mauricio Macri. El excéntrico futbolista tiene claro que su mayor deseo es seguir en Argentina para demostrar todo su arsenal, aunque sabe que su forma de actuar fuera de la cancha fue desgastando la situación, y su futuro es tan incierto como improbable.