La reciente coronación ante la Juventus dejó nuevamente en la escena principal el gran #Fútbol que practicó el Barcelona a lo largo de la temporada 2014/2015. A pesar de los altibajos que tuvo a principio de año, sumado a los rumores de peleas y enfrentamientos, el conjunto blaugrana se supo sobreponer y nuevamente dio que hablar por su exquisito juego dentro de la cancha.

La llegada de Luis Enrique al banco de suplentes suponía un nuevo cambio de mando, tras el rápido alejamiento de Gerardo Martino tras su negativo paso por el culé. El entrenador español llegaba con un currículum interesante en el Celta de Vigo, aunque con poca experiencia en el lomo.

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Su primer tramo adelante del equipo no fue el esperado. Si bien los resultados lo acompañaron (siete triunfos y un empate, sin goles en contra), el juego era muy criticado por los medios locales. Sumado a esto, un cortocircuito con Lionel Messi, ni más ni menos, lo colocaba en una situación poco beneficiosa de cara a la segunda parte de la temporada.

El cambio se produciría, paradójicamente, en la derrota con la Real Sociedad (no incluyó desde el inicio al astro argentino). Luego de esta caída, el equipo catalán mostraría su mejor versión, como en las épocas gloriosas de Pep Guardiola, si vale la comparación.

La inclusión en la delantera de Luis Suárez tras su suspensión mundialista, le sumaría explosión a la ya conocida posesión de balón y presión constante en busca de la recuperación de la pelota.

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El triplete conformado por el uruguayo, el argentino y Neymar daría frutos en abundancia (alcanzaron la tremenda cifra de 122 goles entre los tres, rompiendo todas las marcas previamente establecidas).

Con la Liga y la Copa del Rey en su poder, el Barcelona sellaría el ansiado triplete (único equipo en lograrlo en dos oportunidades) en Alemania. Si bien el partido atravesó por varios momentos diferentes, no caben dudas que el mejor terminó prevaleciendo. De menor a mayor, como lo hizo a lo largo de toda la temporada.

Dejando de lado los resultados, se volvió a ver una imagen muy lúcida del conjunto español. Tal vez con otros atributos en relación al equipo de Guardiola, pero con una idea muy similar. Apoyado en la premisa de tener siempre la pelota en su poder, y con la explosión de sus tres hombres de ataque, el culé volvió a dejar en claro que está en la cima del fútbol mundial, y es muy difícil que lo saquen de allí. #FC Barcelona