Domingo amargo para el serbio Novak Djokovic. El número 1 del mundo se vio superado en la final de #Roland Garros por el suizo Stan Wawrinka en cuatro sets (4-6, 6-4, 6-3 y 6-4), impidiendo que sumase un nuevo título a su ilustre palmarés.

Todo parecía preparado para que el tenista serbio se alzara por fin con la Copa de los Mosqueteros, único torneo de Grand Slam que se le resiste, y grabase su nombre con letras doradas en las páginas de la historia del #Tenis. Sólo siete tenistas antes que él han conseguido el llamado Grand Slam en carrera (es decir, vencer en los cuatro grandes torneos del circuito profesional: Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y Abierto de los Estados Unidos) y Djokovic aspiraba a ser el octavo en esa lista.

El serbio partía como favorito indiscutible tras haberse deshecho de Andy Murray en semifinales y de Rafael Nadal en cuartos de final, quien había sido su verdugo en las tres ediciones precedentes del torneo (dos de estos encuentros se produjeron en la final, por lo tanto, ésta supone la tercera derrota de Djokovic en la final del torneo parisino). No obstante, al otro lado de la red estaba un Stan Wawrinka en excepcional estado de forma que jugó sin miedo a perder y completó una de las mejores actuaciones de su carrera. El tenista suizo, que asciende al cuarto escalafón del ranking con esta victoria, consiguió su segundo título de Grand Slam después del logrado en 2014 en el Abierto de Australia.

El partido arrancó según el guión previsto, con una primera manga que cayó del lado del campeón serbio, pero a medida que los potentes tiros de su rival superaban la sólida defensa del número 1 éste se vio incapaz de encontrar soluciones. Se le notaba temeroso de dejar escapar el título que tantos años lleva persiguiendo, con el brazo encogido, casi siempre jugando a la contra y superado por un rival que tenía una estrategia de juego clara: ataque, ataque, ataque.

Djokovic tendrá que esperar un año más para intentar un nuevo asalto a la tierra parisina. Los años pasan y las oportunidades se escapan. ¿Conseguirá finalmente levantar la Copa de los Mosqueteros?