Todo es cuestión de pelotas, y nunca mejor dicho, ya que la FIFA no ve con buenos ojos que las féminas jueguen al futbol y menos en competiciones oficiales.  Es por este motivo que en el Mundial Femenino de #Fútbol que se celebra este año en Canadá, pese a que las jugadoras ya han manifestado su malestar, las competiciones se harán sobre césped artificial en vez de sobre césped natural.

Sé que a simple vista y para los no entendidos en la material, es una solicitud de la más banal y sencilla, pero para nada. Mientras el césped natural no produce quemaduras si una jugadora o un jugador se deslizan sobre este al barrer o tratar de llegar a un balón, el césped natural quema y produce abrasiones en las piernas de las cuales ya han manifestado jugadoras de diferentes selecciones, con muestras en sus propias piernas con heridas muy visibles tras un encuentros sobre material de esta índole.

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A pocos días del comienzo del Mundial Femenino de Canadá, la FIFA no ha reconsiderado, por no decir que ha hecho oídos sordos, a las peticiones más que justificadas de las jugadoras. Esto no acaba aquí, una de las últimas humillaciones más recientes que las futbolistas deberán sufrir es la de tener que pasar por una prueba de género para competir en el Mundial.

Esta medida ha sido tomada a broma por las jugadoras pues no les queda otra ya que… ¿A qué hombre que juegue al fútbol y en un Mundial, por muy pelo largo que lleve, por muchas cejas perfectamente depiladas, o por el motivo que sea, se le ha cuestionado que sea un hombre? Pues ninguno hasta la fecha y es que una vez más se cumple ese maldito dicho de que no hay nada que cuestione más tu feminidad que juegues al fútbol y seas mujer.

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Es por esta razón que a las modelos como Adriana Sklenaříková con su metro ochenta y cinco o a María Sharapova con su metro ochenta y siente de altura, o Brooke Shields con su metro ochenta y tres, no se les solicita una prueba de feminidad como a Park Eunsum una surcoreana de metro ochenta y dos a la que en 2013 se le cuestionó su sexo. Ellas no pesan setenta y cuatro kilos, sino el peso ideal para una modelo que oscila según la talla y por eso tienen que ser mujeres si o si. Sin embargo si pesas proporcionalmente a tu altura, posiblemente no seas mujer. ¿Dónde se ha visto eso?

Por esta misma regla de tres, actrices como Uma Thurman con su metro ochenta y tres, Nicole Kidman con su metro ochenta o incluso la propia y maravillosa Sigourney Weaver que también mide metro ochenta, se verían postuladas incondicionalmente a hacer papeles de hombres, ya que obviamente, su altura sería "anormal" para hacer de mujer.

Y es que este tipo de pruebas de feminidad, denigran a la mujer sólo por no ser una mujer estándar sino una mujer,… diferentemente perfecta según otros criterios no estereotipados por las revistas de moda. #Mundial de Brasil #Violencia de género