Nueva batalla en una guerra del #Fútbol español que viene de lejos. La Federación ha convocado una huelga indefinida a partir del 16 de Mayo, que hará parar todo el fútbol español por su desacuerdo con el Real Decreto 5/2015 de 30 de abril, en el que, entre otras cosas, se reorganiza el reparto del dinero que los clubs reciben de las televisiones. Un pastel de unos 800 millones de Euros para esta temporada.

La Federación, que hace unos meses protagonizó el penúltimo combate contra Miguel Cardenal, Secretario de Estado para el Deporte, y contra Javier Tebas, presidente de la #Liga, protesta esta vez porque "ha sido ignorado, despreciado y ninguneado por el #Gobierno" en la elaboración de dicho Decreto Ley.

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Manifiesta, así mismo, la disconformidad con el reparto del 4,55% del procedente de las Quinielas, "y su retirada sin motivo alguno por parte del Secretario de Estado para el Deporte".

Las respuestas no se hicieron esperar. La Liga Profesional de Fútbol fue la primera, mediante un comunicado en el que informaba que adoptaría acciones legales contra la Federación por convocar una huelga para la que, según su criterio, no tienen potestad, declarándola de "nulo derecho". En el comunicado reiteran la importancia del Real Decreto como "hito histórico". La nueva ley duplicaría los porcentajes de masa salarial de Segunda División y daría una cobertura adecuada en la Seguridad Social a más de 2000 jugadores de Segunda División B y de la Primera División Femenina.



El Propio Javier Tebas declaraba anoche en el programa El Partido de las Doce de la Cadena Cope que "La intención de la Liga es que no se modifique ni un punto ni una coma del Decreto", y confirmaba que en el día de ayer se había interpuesto la anunciada denuncia en la Audiencia Nacional.

También el Consejo Superior de Deportes contestó a la convocatoria de la Federación.

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Miguel Cardenal pedía "altura de miras"en el análisis de las consecuencias reales que traerá esta norma y exige no confundir a deportistas, clubes y aficionados con falsas reivindicaciones, que no hacen más que ocultar verdaderos intereses espurios, a todas luces inconfesables".

Alrededor del Fútbol español, a nadie se le olvida la permanente guerra que Ángel María Villar mantiene con todo estamento que no sea "su" Federación. La última batalla, tuvo como decorado la negativa del sempiterno presidente a devolver las ayudas del Gobierno a la Federación, o a la auditoría de sus cuentas. Para Villar, o estás con él, o contra él. A esto debe aludir el CSD cuando exige no confundir la convocatoria de huelga con "falsas reivindicaciones".

La respuesta de los jugadores, mediante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), ha sido la de respaldar la convocatoria de la Federación, aunque su presidente, Luis Rubiales, se desmarca cuanto puede de la RFEF: "A nosotros se nos ha vetado y queremos estar en el diálogo social.

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Vamos a darle valor a la Segunda División, que está muy devaluada". Y continúa diciendo en una entrevista concedida al periodista Joseba Larrañaga, "A mí me da igual lo que haga la Federación. Yo no puedo permitir que la Liga ponga las normas que le dé la gana sin contar con nosotros. Tendemos la mano y se nos ha llevado a una situación extrema. Nos vamos a defender".

Quedan tres jornadas de Liga, y las dos últimas podrían no celebrarse. Primero por la escasez de fechas y segundo porque la ley española establece que las jornadas de huelga no se recuperan. Luis Rubiales, presidente de la AFE ha asegurado sin embargo que si los equipos españoles llegaran a las finales europeas, éstas sí se celebrarían.

Un embrollo histórico en el Fútbol español que podría privarnos, por ejemplo, de un Atlético de Madrid - F.C. Barcelona, y de un final de Liga que se presumía apasionante, tanto en la lucha por el título como por la permanencia.

La Liga está en juego, nunca mejor dicho, aunque ésta vez, sin que ruede el balón.