El FC Barcelona aterriza en Múnich con un resultado muy favorable (3-0) para alcanzar la que sería su octava final de la máxima competición continental. El club blaugrana se halla a un paso de colarse en la cita del próximo 6 de junio en Berlín, en la que podría aspirar a un título que no levanta desde la temporada 2010/2011.

Entonces, el inquilino del banquillo culé era Pep Guardiola, precisamente el hombre que desde el banquillo del Bayern intenta descabalgar al Barcelona de la reconquista de la Champions. El técnico de Sampedor, además, consiguió como entrenador blaugrana dos de las cuatro 'Orejonas' que adornan las vitrinas del Camp Nou.

Anuncios
Anuncios

Ambas, en 2009 y 2011, con la misma víctima como protagonista: el Manchester United. El equipo por entonces entrenado por Sir Alex Ferguson sufrió cómo el conjunto liderado y capitaneado por un indiscutible Xavi, posiblemente el mejor centrocampista de la historia del #Fútbol español, maravillaba al mundo con su fútbol de toque y posesión.

Fueron tres años en los que solo Jose Mourinho y su Inter de Milán, en 2010, pudieron frenar a la escuadra blaugrana, que no volvió a ser la misma en Europa tras la marcha de Pep Guardiola al término de la campaña 2010/2011.

Poco antes, en 2006, había llegado la segunda Champions para el Barcelona. El conjunto culé, dirigido por Frank Rijkaard, derrotó al Arsenal en la final de París. Fue la Champions de Eto'o, Ronaldinho o de Belletti, protagonista inesperado tras postrero gol de la victoria en Saint Denis.

Anuncios

Más lejos quedan las dos finales de los 90. La primera, en 1992, supuso el estreno del Barcelona en el palmarés de la #Champions League. Fue la del célebre gol en la prórroga de Ronald Koeman a la Sampdoria. Dos años después, el conjunto blaugrana repetiría lucha por el título pero no desenlace: cayó 4-0 frente al AC Milan.

Tampoco pudo lograr el título en el 86, frente al Steaua de Bucarest, o en 1961, cuando el Benfica acabó con la total supremacía del Real Madrid en la competición y se llevó la primera Copa de Europa de la historia que no se aloja en las vitrinas blancas.

El Barcelona busca su octava final en la máxima competición continental y lo hace en una posición favorable. El 3-0 de la ida debería ser suficiente para reservar pasaje a Berlín el próximo 6 de junio, aunque el 4-0 recibido en el Allianz Arena hace tan solo dos años no da lugar a confianzas. Repetir final y lograr el quinto título pasa por dejar en la cuneta al último técnico que subió al Olimpo del fútbol europeo. Y eso exige respeto. #FC Barcelona