El bajo nivel futbolístico en el que está instalado el Liverpool desde los últimos diez años no es mera casualidad. Este año se cumple una década desde que el club inglés consiguiera su última Champions League de la mano de Rafa Benítez en el banquillo. Desde entonces, el club inglés ha tenido más sombras que luces.

El paupérrimo éxito a nivel deportivo de los últimos años guarda una estrecha relación con la política de fichajes que se está llevando a cabo desde Anfield. La fórmula es muy sencilla. Se ficha a jóvenes jugadores de no más de veinticuatro años para que crezcan futbolísticamente en Anfield. Aquí es donde comienzan los problemas.

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Muchos de ellos no llegan al nivel deseado y los que lo hacen, acaban fichando por un club con más poder económico y futbolístico.

El dato que mejor refleja esta política son los fichajes llevados a cabo este temporada. La edad media de los ocho jugadores que llegaron al club inglés el pasado verano no sobrepasa los veintitrés años. El hándicap de estos fichajes, la inexperiencia. Lo positivo, el beneficio que dejará su futura y posible venta. El resultado, la eliminación en fase de grupos de la Champions League, eliminación de la Europa League en dieciseisavos de final y sin posibilidades de hacerse con algún título esta temporada.

Son muchos los jóvenes jugadores que han dejado de ver al Liverpool como un club grande donde conseguir títulos. Ahora lo ven como un club trampolín donde si lo hacen bien, en dos o tres años saben que acabarán fichando por un grande de Europa o Inglaterra capaces de luchar por cualquier título.

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El último ejemplo es el de Raheem Sterling. La joven estrella inglesa ha rechazado una oferta de renovación por parte del Liverpool señalando que tras el verano pensará y decidirá su futuro. Un futuro que parece estar lejos de Anfield aún más cuando el equipo tiene muy complicada la clasificación para la próxima edición de la Champions League. El Liverpool sabe que casi seguro perderá a su joven valuarte pero sabe también que se embolsará una jugosa cantidad de dinero tras su venta. Es aquí donde se vuelve a iniciar el ciclo. Quién sabe si Coutinho puede ser el siguiente.

Muchos son los que se preguntan si, a pesar de tener uno de los presupuestos más altos de la Premier League, no sería mejor hacer lo mismo que hacen sus rivales directos en la liga. Fichar jugadores top con una gran inversión e intentar luchar por algún título nacional o europeo. Lo que está claro es que el Liverpool no ha perdido peso solo a nivel futbolístico, sino también a nivel de imagen de club. #Fútbol