Comprobado que las mujeres corren mejor que los hombres. Este hecho no se da porque ellas tengan mejores piernas. Todo está en sus cabezas. Esta ha sido la conclusión a la que ha llegado el investigador danés Jens Jakob Anderson que además es maratonista, al estudiar y analizar las carreras de maratón durante cinco años.

Anderson asegura que este hecho se debe ocasionar porque los hombres sobreestiman su ego y tienden a idealizarlo todo, incluyendo lo buenos que son en todo lo que hacen. Ellas por el contrario, conocen sus limitaciones físicas, de ahí que se esfuercen más, poniendo su cabeza en funcionamiento antes de mover sus piernas. Así lo ha declarado el investigador a The Washington Post.

El plusmarquista del maratón de Madrid y entrenador del Club de Atletismo Clínico Menorca, Ramiro Matamoros, añade, que las mujeres a la hora de correr son más listas y aunque por su fisionomía pueden alcanzar menor velocidad que los hombres, utilizan más la parte psicológica que conlleva concentración y cálculo. No todo consiste en correr más rápido o en tener mayor musculatura. Normalmente es más importante la preparación mental que la física, de ahí la capacidad y superioridad de ellas. Matamoros afirma que las mujeres son más analíticas y de ahí, que lleguen a los últimos kilómetros, en mejor forma.

Todo esto se ha estudiado en situaciones de carreras largas tipo maratón, donde el aguante y la forma de llegar a meta, son lo más importante. Todos coinciden en que las féminas son más obedientes cuando tienen que equilibrar la fuerza pensando en como medirla para conseguir llegar en condiciones óptimas al tramo final de la prueba.

Las mujeres desde la niñez, se dan cuenta de su capacidad física inferior, por motivos obvios de musculatura, aunque se debe decir, que ya no es tan importante ese aspecto para conseguir logros olímpicos o deportivos en general. De hecho, queda demostrado por un estudio en la Universidad de California, que las atletas mujeres, progresan dos veces más rápido que los hombres añadiendo, que estas diferencias entre un sexo y otro a nivel muscular o fisionómico, desaparecerán por completo alrededor del 2050.

Por todo esto, Matamoros afirma que el entrenamiento debe ser igual para hombres y mujeres. Tan solo cada uno de ellos, debe saber como entrenar y dejarse asesorar por sus entrenadores. La importancia, no está en los músculos o con correr más rápido. Lo que realmente importa, es llegar al final de las pruebas en buena forma física y habiendo sabido resistir de buena manera.