28 de Marzo de 1993. Tal día como hoy, hace 22 años, Francesco debutaba en el primer equipo de la AS Roma en Serie A, a la temprana edad de 16 años. Fue en la victoria del equipo romano por 0-2 ante el Brescia. A partir de ahí comenzaría a forjarse una leyenda en el Calcio y en el fútbol internacional que a día de hoy deja 582 encuentros disputados y un total 240 goles. Unas cifras que le hacen erigirse como el jugador con más partidos y dianas con la camiseta giallorossa. Se ha desenvuelto escorado a la izquierda, como punta en el centro o como enganche.

Respetado por los rivales, venerado por los tifossi y un espejo en el cual que se miran los niños de la capital italiana, que desde las categorías inferiores sueñan con emular a su ídolo.

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Un hombre de club, algo que contrasta en el fútbol negocio de la actualidad, donde pesa más la chequera que cualquier impulso del corazón. Una relación de amor eterno en una ciudad milenaria que desprende belleza por cada rincón y en la que Totti es un icono más. 

Aquel chico de mirada alegre y penetrante empezó a escribir su historia en los difíciles años noventa para la institución romana. Una época complicada en la que se dejaron escapar varios títulos, entre ellos una final de Copa de Campeones que se llevaría el Inter. Por si fuera poco, la crisis económica azotó de lleno a la entidad. Pero por suerte, fue rescatada y ya en el nuevo siglo escribiría unos años más prósperos en su historia. 

Con cinco títulos nacionales cuenta Totti en su palmarés: un campeonato de liga, dos Copas de Italia y dos Supercopas.

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Y aunque la Roma se encuentra en una sequía de metales desde la temporada 2007/2008, el niño prodigio sigue agrandando su trayectoria. Su doppietta en el derbi ante la Lazio con posterior selfie con los hinchas o su gol ante el Manchester City para convertirse en el goleador más longevo de la historia de la Champions League, son algunas de sus gestas en la presente campaña. 

Los años pasan para todos, pero Totti se conserva en un estado envidiable. Las arrugas afloran y la tez se ve más marcada mientras las generaciones futuras pisan fuerte. Su hijo Cristian, que hará 10 años en Noviembre, ya sabe lo que es dar asistencias en el derbi alevín ante la Lazio y ha absorbido el espíritu romanista de su padre desde la cuna. "Son los colores que siempre alenté y alentaré" así lo resume Francesco. Un mito en vida. Il capitano