La derrota del #Real Madrid durante la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones ha hecho mella en el equipo y en sus aficionados. Un encuentro que tuvo lugar en el Santiago Bernabéu contra el Schalke 04 en el que perdieron por 3-4 después de una histórica remontada por parte del equipo alemán. No podemos olvidar que hacía 15 años que ningún equipo le había metido cuatro goles al Real Madrid en el Bernabéu. Por ello, se puede decir que el equipo blanco está afrontando una crisis histórica.

Los jugadores del equipo alemán recorrieron un total de 122.5 kilómetros en el campo de #Fútbol madrileño según el informe oficial de la UEFA. En diferencia, los del Real Madrid acumularon 9.4 kilómetros menos.

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Además, dicho informe refleja otros datos favorables al Schalke 04; tales como una mayor circulación de pelota, menos faltas acumuladas y más tiros a puerta. Sin embargo, el equipo alemán es conocido por ser uno de los equipos más imprecisos de la Bundesliga con la pelota.

Después del partido, el capitán del equipo blanco Iker Casillas afirmó a los medios de comunicación: "Hemos tocado fondo de manera estrepitosa". Asimismo asumió las críticas y se escudó en "la racha" que lleva su equipo. El capitán fue uno de los futbolistas más criticados por la afición junto a Bale, Khedira, Arbeloa o Coentrao. Estos tres últimos fueron abucheados al ser sustituidos. Pos su parte, los ánimos estaban caldeados con el jugador del equipo madrileño Gareth Bale puesto que ya lleva sin marcar un gol nueve partidos.

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Todo ello provocó una pitada histórica de las que hacía mucho tiempo no se escuchaban en el campo del Real Madrid. En resumen, una pitada que mostraba la angustia y la desesperación de miles de madridistas que habían sufrido durante el partido. Una indignación hacia los jugadores y hacia Carlo Ancelotti. El entrenador del equipo asentía después del partido que "los pitos son totalmente merecidos".

Tras los 93 minutos de espera y sufrimiento por parte de la afición madridista, Iker Casillas salió al círculo central del campo para pedir perdón a sus aficionados. Él mismo es consciente de la mala temporada que está teniendo su equipo y quería mantener a la afición fiel a él y a los suyos. Por su parte, el jugador portugués Cristiano Ronaldo se marchó con rabia del partido. Él también se detuvo ante los medios de comunicación para expresar su rabia y decir: "No hablaré hasta el final de temporada".