El partido que se disputó ayer no era un partido cualquiera, no era un partido más, era un "Clásico" del fútbol mundial. En las apuestas iniciales, el #FC Barcelona partía como favorito debido en gran parte al buen momento en el que llegaban los culés contrastado con el mal momento de los merengues.

Pero había un pensamiento en común que compartían todos los espectadores de este fastuoso partido y es que un Clásico puede pasar de todo, aunque llegue un equipo mejor que otro.

Y así fue, a pesar de que el Barça saltaba al campo como teórico favorito, en la primera parte el Madrid salió a discutirle al Barça y a los pocos minutos Cristiano pudo poner el 0-1 en el marcador tras mandar un remate al palo tras un gran centro de Benzema.

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Tras esta gran ocasión, en el minuto 19 Leo Messi botó una falta que remató al fondo de la red el central del Barça, Jeremy Mathieu, ganándole la partida a Ramos en el marcaje.

El gol fue un jarro de agua fría para el Madrid, pero los de Ancelotti supieron sobreponerse muy bien al gol local y siguieron practicando un buen juego que les llevó a obtener la recompensa en el minuto 31, cuando una jugada trenzada entre Modric y Benzema finaliza con el gol de Cristiano Ronaldo tras una asistencia de mago del francés.

El conjunto de Luis Enrique no tuvo reacción alguna tras el gol y bien le pudo costar algún que otro susto si no hubiera sido por las intervenciones del guardameta chileno, Claudio Bravo, que cuajó una noche espectacular.

Con este resultado se llegó al descanso y con el comienzo de la segunda parte, el Madrid siguió desplegando el mismo juego que en la primera discutiéndole la posesión al Barça, algo impensable unos años atrás.

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Pero con jugadores como Modric, Kroos o Isco resulta evidente que puede discutírsela.

Pero en el minuto 56, una genialidad del killer uruguayo del Barça, Luis Suárez, a gran pase de Alves, propició que los culés volviesen a adelantarse en el marcador y no le perdiesen la cara al partido.

El tono físico del Madrid se fue diluyendo con el paso de los minutos, sobre todo en jugadores como Modric o Kroos, que estaban excesivamente cansados y fatigados allá por el minuto 70. La entrada de Busquets y Xavi fue la estocada final al conjunto blanco, ya que fueron los encargados de terminar de dormir el encuentro.

Fue un partido emocionante hasta el gol de Suárez, a partir de ese instante, el Madrid no mostró ninguna reacción y los cambios de Carletto no supusieron ninguna modificación en el juego de los suyos. El Madrid tuvo en su mano poder haber ganado el partido, pero el desacierto de los blancos y el acierto de Bravo propiciaron que los tres puntos se quedaran en Barcelona. Si en el fútbol perdonas lo acabas pagando, y más en un Clásico. #Real Madrid #Lionel Messi