Según los datos ofrecidos por la consultora Pluri, el equipo alemán cuenta con la afición más fiel, la que más acude al campo del mundo, independientemente del momento deportivo en el que se encuentre el equipo. Las 5 aficiones que más acuden a los estadios son:

  1. Borussia de Dortmund: 80.297
  2. Manchester United: 75.207
  3. Fc Barcelona: 72.116
  4. Real Madrid: 71.558
  5. Bayern de Munich: 71.000

Especial mérito tienen las dos primeras aficiones que llenan su estadio en todos los partidos, los dos gigantes de la liga española tienen también buena asistencia, pero cuentan con campos de mayor capacidad. El caso del Borussia de Dortmund impresiona por la fidelidad y calidad de sus aficionados, lo mismo les da luchar por ganar la Champions que por no descender, ellos seguirán acudiendo.

En el #Fútbol alemán o inglés si atendemos a la estadística de afluencia a los estadios se percibe una mayor fidelidad, sea por las políticas de precios, que son considerablemente más bajas que en países con menor salario medio (caso de las ligas española o italiana) o por vivir el día del fútbol en general de una manera diferente que en otras ligas.

En el caso sorprendente del Dortmund, el día de partido es una jornada de fiesta que ocurre cada dos semanas, incluso en esta temporada, que pese al repunte clasificatorio en los últimas jornadas le llevó a acabar el pasado año en posiciones de descenso y con una imagen que dio la vuelta al mundo, los jugadores pidiendo perdón a los aficionados.

La fuerza de la hinchada de Dortmund se vio reflejada en aquella mujer que en octubre se presentó en la rueda de prensa de Klopp, el entrenador del equipo; en ella, ante la sorpresa de todos los medios le dijo al técnico: "Usted nos ha llevado al éxito y nosotros lo sacaremos de la crisis", se hizo el silencio. Klopp tras unos segundos, sonrió miro a los periodistas y dijo "Esto es Dortmund".

Mucho de este sentimiento de club tendríamos que aprender en ligas que presumimos todavía de tener una de las mejores ligas del mundo, cuando tenemos unos niveles de asistencia discretos que solo parecen levantarse cuando Madrid o Barcelona visitan las ciudades, la culpa es de todos, empezando por la liga y los clubes que castigan al aficionado con unos precios abusivos y terminando por unos medios que alimentan una cultura futbolística en la que solo parecen existir los dos de siempre.