Gran partido el de anoche, entre dos de los equipos más grandes del mundo. Como suele pasar (se dice que la crisis en el fútbol viaja en puente aéreo) la fecha llegaba para ambos equipos en momento desigual. El Barça, en alza, se relame aún de su brillante pase a cuartos de la Champions a costa de un Manchester City al que anuló. El Madrid, en caída libre, llegaba al Camp Nou con más miedo que esperanza.

Así los escenarios en uno y otro vestuario, el comienzo no dejó de sorprender. Un Barça tranquilo en exceso, sesteaba con las primeras posesiones sin prisa ni argumento. Su primer disparo a puerta, un estéril cabezazo de Messi, llegó después de que el Madrid ya hubiera disparado cuatro veces sobre la portería culé.

Anuncios
Anuncios

Cristiano, en su primera aparición de no muchas, estrelló con estrépito el balón en el travesaño después de un gran pase de Benzema, el más entonado de la BBC.

El Madrid dominaba, no sólo el juego sino también la posesión, otrora sacrilegio en ese campo. Y cuando menos se esperaba, pegó primero el Barcelona. Un centro a balón parado, medidamente envenenado por Messi, lo cabeceó Mathieu a la red, en envidiable y solitaria posición. 1-0.

Neymar tuvo el 2-0. Un remate en la frontal del área pequeña, lo convirtió en una cesión a las manos de Casillas. Más que rematar, fue el balón el que le encontró a él.

La reacción blanca fue seguir con el guión. El 4-4-2 elegido a regañadientes por Ancelotti tapaba cada vez con más éxito el centro del ataque blaugrana. Ahí se ahogaba su ofensiva, y empezaba la blanca.

Anuncios

Modric, rozando el nivel con el que se fue, manejaba el Madrid, el ritmo y el partido. Del exterior de su bota derecha nació un pase que Benzema convirtió en arte, dejando de tacón el balón en un claro del área que sólo él adivinó, para que llegara Cristiano a batir a Bravo. 1-1.

El resto de ocasiones durante la primera parte fueron para los blancos. En esas, Piqué volvía a reivindicarse como uno de los mejores centrales del mundo. Bale, irreconociblemente aplicado en defensa, marcó el segundo para el Madrid, pero el asistente de Mateu Lahoz lo anuló por fuera de juego previo de Cristiano. Tan difícil de ver como correcto.

Al descanso dio la impresión de que el Barça se había escapado vivo. Y en el principio de la segunda, más de lo mismo. El Madrid seguía disfrutando de la batuta y de las ocasiones. El Barça, desfigurado, perdía balones fáciles y perseguía sombras blancas.

Y de la nada, el Barça volvió a resucitar. Alves puso el balón desde cuarenta metros en el pie de Suárez, que lo acomodó en carrera, con mimo, y cruzó al palo largo.

Anuncios

Golazo, 2-1 y cambio de escenario.

La media hora larga restante fue del Barcelona, que tuvo ocasiones para golear. Neymar desaprovechó dos ocasiones claras en sendas contras. Casillas salvó un mano a mano con Jordi Alba. Messi, buscado y añorado por su equipo hasta entonces, soltó un disparo que salió cerca, después de trazar una de sus clásicas diagonales, y otro ajustado al palo que también sacó Iker.

Las fuerzas en el Madrid no daban para más, porque Modric ya se había vaciado. Con la salida de Xavi y Busquets el balón volvió mansamente a los pies de sus dueños, y el partido languideció.

El Barça, que pudo perder pero ganó, sale respaldado por cuatro puntos de ventaja en la tabla. Y el Madrid, que parecía venir al Camp Nou como quien va a sacarse una muela, salvó el honor, aunque el honor no da puntos. Aún quedan 30 puntos en juego. Nada está escrito. #Liga #Real Madrid #FC Barcelona