Más de 15 años en un club es algo grande pero si ya es complicado estar en un club tantos años y pasar el obstáculo del paso de muchos compañeros, entrenadores o incluso presidentes, más complicado es en un equipo tan grande en lo deportivo y lo mediático como es el Real Madrid.

La historia de Iker como la de tantos otros ganará con los años, cuando se vea con perspectiva los logros enormes con la entidad de Concha Espina y como no, con la selección española, nadie le va a retirar de la memoria colectiva levantando infinidad de titúlos y como no, aquellas dos Eurocopas además de una Copa del Mundo que el portero mostoleño levantó en Sudáfrica en 2010.

Anuncios
Anuncios

Cualquier portero que tuviese un currículum como el suyo sería venerado por su afición, pero los años y la exposición mediática existente en la actualidad hacen que los jugadores tengan que estar en plenitud de facultades, sino los medios primero y la afición después hacen que las alertas se enciendan. Iker Casillas ha tenido muchos años dulces e incluso después de una lucha con Cesar Sánchez por la portería en su primera época, tuvo a rivales en la portería que asumieron con deportividad y comodidad ser el portero suplente ¿quien no recuerda a Dudek? no tener rival del mismo nivel tiene un componente bueno, te aseguras jugarlo todo, pero también te acomodas.

Mourinho tuvo la impresión de que el jugador se había acomodado y apostó aprovechando el buen rendimiento de Diego Lopez por su titularidad, Iker Castillas tuvo una lesión que le hizo perder confianza y las dudas sobre su rendimiento aparecieron, acusaciones de filtrar informaciones a la prensa y tener a una periodista como Sara Carbonero como su pareja no le vinieron nada bien.

Anuncios

Al final se fue el portugués y aunque la llegada de Ancelotti siguió con la polémica e incluso se dividieron los partidos, al final pudo la trayectoria de Iker Casillas, el alcanzar la décima pareció apagar las alarmas, pero después de esa gran alegría vino un horrible mundial de la selección y en el que Iker tuvo bastante que decir. Pasó el verano y el fichaje de Keylor Navas parecía poner en peligro de nuevo la titularidad pero un Iker ha seguido en la portería, esta vez acompañado de un enemigo silencioso que espera cualquier error para aparecer, una parte de la afición que no le perdona muchas cosas.

Es difícil saber que pasará por la mente de Casillas, pero quizás, sino quiere empeorar su marcha debería pensar un cambio de aires, otros estandartes del madridismo lo hicieron y demostraron que había vida más allá del Bernabeu, como Raúl hace pocos años o gente como Butragueño sinos vamos más atrás en el tiempo. #Real Madrid #Fútbol