El alpinista vasco de 53 años Fernando Ossa falleció tras permanecer dos días atrapado a 6.350 metros de altitud junto a su compañero Paco Osorio cuando intentaba escalar el Nevado Ojos del Salado (6.850 metros), considerado el volcán activo más alto del mundo situado en la cordillera de los Andes, en el límite entre Argentina y Chile. El experimentado escalador se sintió mal hace tres días, previsiblemente a consecuencia del conocido como mal de altura, y decidió detenerse. Junto a él permaneció Francisco Vicario, mientras que el otro componente de la expedición, David Serra, emprendió el descenso en busca de ayuda ya que la situación del alpinista era grave al haber perdido prácticamente toda la movilidad.

Anuncios
Anuncios

Según explicó el propio Serra Ossa, se quedó en el campo 2, situado a 6.350 metros, al sentirse mal pese a haber llevado a cabo una aclimatación de 10 días, del 14 al 24 de diciembre. Francisco Vicario y el propio David Serra siguieron hasta la cima, que oyó únicamente el primero, ya que Serra tuvo que parar a 200 metros también por encontrarse mal. Cuando descendieron y llegaron al campo 2 Fernando Ossa ya no les reconocía y su situación se había agravado dramáticamente. Es cuando decidieron que David Serra bajara junto a dos alpinistas argentinos a pedir ayuda y Francisco Vicario se quedara cuidando a Ossa.

En cuanto el montañero alcanzó la localidad de Fiambalá (provincia de Córdoba) para dar la voz de alarma sobre la gravedad del estado de su compañero se puso en marcha un dispositivo de rescate tanto desde la parte argentina como desde la chilena, sin embargo, los dos helicópteros enviados no pudieron llegar hasta el montañero herido por culpa de la altitud y la adversa climatología que en esos momentos reinaba en la montaña.

Anuncios

Paralelamente, dos equipos de rescate argentinos y chilenos se pusieron en marcha por tierra para tratar de ayudar al alpinista vasco, pese a que Ossa se encontraba en la región argentina de Catamarca, también se puede acceder a ella desde la vertiente chilena, incluso con menores dificultades técnicas.

Sin embargo, todos los esfuerzos fueron en vano. Pese a que el 31 de diciembre un mensaje de texto mantenía las esperanzas al comunicar que ambos se encontraban bien y dentro de la tienda, el estado de Fernando Ossa empeoró en las siguientes 24 horas y finalmente falleció tras dos días aislados a 6.500 metros, la mayor parte del tiempo inconsciente y con el pulso muy débil. Paco Vicario, el compañero que había permanecido a su lado durante todo ese tiempo, decidió emprender el regreso y. a mitad de descenso, se encontró con la expedición argentina de rescate a los que comunicó el fatal desenlace.