Partido grande, partido donde las gotas de sudor abundaron más que las propias gotas de lluvia que se precipitaban sobre el recién estrenado césped de Mestalla. Con idas y venidas, por parte de ambos equipos que nos deleitaron con fútbol sobretodo en el segundo periodo del encuentro. Quizá unos digan que la victoria es injusta, algunos dirán que es un robo y otros ni opinarán acerca del encuentro. No obstante, es un encuentro que merece la pena analizar ya que tuvo ciertos momentos y ocasiones que merece la pena recordar y analizar para conocer el trasfondo de las mismas.

En primer lugar, recalcar que fue un partido con clase, dos oponentes que se trataron con dignidad y que en todo momento intentaron no cometer ningún error que les pudiera llevar a perder los tres puntos.

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Sin embargo, este error llegó, pasado levemente el minuto tres de prolongación. Puede que una buena salida de Alves hubiera solucionado todo este problema y ahora estaríamos hablando de un empate, no ocurrió así y ahora toca hablar de la victoria culé.

No se puede decir que se realizará el mejor partido de la temporada, aunque cumplió con las bases de su sistema de juego, mantuvo la posesión durante el mayor tiempo del partido y sufrió un par de despistes en algunas jugadas que casi le cuestan el gol en contra. No obstante, pese a que no hubieron llegadas de una claridad increíble por parte del Barcelona, consiguió que la afición sintiera que en algún momento llegaría el gol, y esta es una característica principal del sistema de juego blaugrana, atacar mediante la creación y el movimiento continuo de balón de banda a banda para encontrar el hueco justo para crear la mejor ocasión.

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De todas maneras, tan sólo el cambio de Rakitic por Mathieu fue significativo por la variación del esquema táctico, para pasar a un planteamiento más ofensivo. Tan ofensivo que en una jugada ensayada le llegó el balón a Messi y con un centro medido a Neymar y tras el rechace de Alves apareció Busquets en el área pequeña para rematar solo y ha bocajarro. Quizá fue la suerte, quizá el destino, lo que está claro es que se disfruto de un gran partido con emoción hasta el pitido final. #Liga #FC Barcelona #Valencia