En la vida son rachas, en todas las situaciones y aspectos de la vida desde que se nace, hasta que uno muere. También es en el caso del deporte, hay rachas en donde eres el mejor por mucho tiempo, ganas todas las medallas y trofeos, te echas a tus espaldas halagos que ni tú mismo te crees, que ni tú mismo te puedes llegar a imaginar, en definitiva rachas de altos y rachas de bajos, altibajos.

Al igual es en el #Fútbol, otro deporte donde también son rachas, me refiero socialmente hablando, este año hemos tenido jornadas muy buenas, donde el fútbol y el espectáculo de este deporte han reinado en los campos de España, hemos disfrutado de grandes partidos y hemos podido gozar de alegrías inigualables, con las consecuciones de los más grandes títulos de Europa y del mundo.

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Y repito que no todo es positivo, no todas las rachas son buenas y positivas. Por desgracia, hay situaciones que nadie quiere vivir, ni ver, pero están y tienen que ser comentadas aunque nos duela. En el fútbol hay muchos cafres que ponen la cara negra de este deporte, con sus accionen empañan la nobleza, del deporte en general y en particular en el fútbol.

Peleas entre hinchas de cada equipo, incluso muertes, violencia en el fútbol que nunca deberían de suceder. Hablemos en el tema deportivo que es lo que nos interesa, hablemos del Alba, el equipo de la capital albaceteña que en este 2014 ha tenido de todo, un año loco para sus aficionados. El año empezó con el equipo en Segunda División B, en una situación nefasta si hablamos de dinero, casi al borde de la desaparición.

En la ciudad ya se hablaba incluso de empezar de cero, iniciar otra etapa en el fútbol, crear otro nuevo equipo, la situación hacía que todo el mundo se pusiera en lo mas negro, en lo más negativo, la situación no mejoraba y tampoco se veían cambios de mejora, una pésima racha sin duda.

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A mediados de la temporada, esta situación cambió, llegó el actual presidente Garrido y el Alba mejoró en el aspecto económico, la temporada pudo seguir por buenos cauces, pudo seguir con la gran temporada que el equipo manchego estaba haciendo, de nuevo volvió la ilusión del ascenso y la ilusión de pensar que todo podría cambiar e incluso mejorar y así fue, cambió y mejoró.

Se consiguió el objetivo del ascenso a segunda, además siendo el campeón de toda la categoría, logrando así una temporada sensacional, de las mejores que se recuerdan en el Carlos Belmonte. Todo hacía presagiar que el 2014 seguiría igual de bien para los manchego, pero todo lo contrario, el Alba ha completado una primera vuelta en segunda división nefasta, como último de la categoría, con tan solo 15 puntos. Las navidades han empezado fatal para el equipo, esperemos que el 2015 le depare al Alba otra mejor suerte y los altibajos del 2014 se conviertan en altos durante el próximo año. #Navidad