La contienda que mantienen estas dos empresas se remonta al año 2006, cuando Nike inició procesos judiciales contra Adidas por haberle copiado la tecnología de amortización `Shox´ en las zapatillas a3, aunque Nike no recibió ninguna indemnización por aquella demanda.

Actualmente han vuelto a recrudecer debido a la falta de fidelidad de la alemana al apropiarse de manera indebida a través de tres ex empleados de la empresa norteamericana, de los bocetos, materiales e ideas que tenía planeado presentar para las próximas temporadas como consta en la denuncia.

La multinacional norteamericana demanda a estos tres ex empleados suyos Denis Dekovic (delegado de fútbol), Marc Dolce (delegado de las líneas de LeBron James y Kobe Bryant) y Mark Miner (delegado de running) (y que ahora trabajan, desde abril, para la Adidas) de estar involucrados en I+D que está funcionando en Brooklyn y donde ven reflejados su tecnología Innovation Kitchen de Nike. Han violado acuerdos de no competencia y por lo que piden 10 millones de dólares por daños y perjuicios.

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Nike también en la denuncia hace mención a que en  sus ordenadores se llevaron planos de calzado inédito, de hacer desaparecer correos electrónicos, SMS desde sus móviles y ordenadores de trabajo que ellos poseían. La acusación es tan grave que la multinacional norteamericana considera plagiado sus líneas de zapatillas para la Eurocopa Francia 2016 y de poseer información privada con relación a sus finanzas.

El despacho de abogados de la empresa, mantienen que "La divulgación de esa información daña irreparablemente a Nike, porque entre otras cosas permite a un competidor principal contrarrestar de manera eficaz cualquier actuación que pueda hacer la compañía en múltiples mercados en los próximos tres o cuatro años". Sostienen además que tienen claro quién asumirá los pagos de la demanda.

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Los demandados se defienden a través de un comunicado emitido por el bufete de los abogados, aludiendo que "Las acusaciones son falsas o medias verdades", "nosotros no robamos secretos comerciales cuando salimos de Nike en septiembre", han matizado en el comunicado. Fueron empleados fieles y que jamás vulneraron a la empresa para la que trabajaron durante años, consideran además, que al ser tan dinámica la industria del deporte existen muchas personas que van revolucionándola a medida que pasa el tiempo.

Lo que sí está claro es que se verán las caras en los tribunales del distrito de Oregó,n donde tiene su centro de operaciones la empresa Nike. Serán los jueces quienes den o quiten la razón a unos y a otros, ya que al ser las dos grandes competidoras a nivel mundial de la industria de artículos deportivos, cada uno lucha por sus propios intereses y por mantenerse en la cúspide del sector la cual genera millones de euros.