Vicenzo Nibali le lanza un órdago a la UCI. El corredor italiano, vigente campeón del Tour de Francia, ha asegurado que de ningún modo dejará el equipo Astana. La semana pasada el noticiario deportivo italiano La Gazzetta dello Sport daba por hecho que el equipo kazajo perdería la licencia World Tour, que es la que faculta a un equipo para competir en el circuito profesional de #Ciclismo. Todos los medios se hicieron eco de esta suspensión, pero horas después la UCI aclaró que el caso aún seguía bajo estudio y que la resolución no se había tomado. La retirada de la licencia supondría que tanto Nibali, como el resto de corredores del equipo Astana, pasarían un año en blanco sin posibilidad alguna de competir.

Anuncios
Anuncios

Sin embargo, este manifestó que no tiene ninguna intención de dejar el equipo que ahora le acoge. Nibali, también conocido como “El Tiburón”, aseguró que se iba a mantener fiel a la marca que le ha encumbrado y que le permitió el año pasado vencer en la carrera ciclista más importante del mundo, el Tour. Preguntado al respecto, el italiano manifestó que “estoy seguro de que no nos van a quitar la licencia pero, si ese absurdo sucediera, no me iría tampoco". El italiano se siente en deuda con la organización que contribuyó a llevarlo al cajón más elevado del podium en los Campos Elíseos.

El reglamento le permitiría anular el contrato en caso de pérdida de licencia, pero, aún así, insistió, no lo hará. Nibali no está solo y hay seis o siete personas en el equipo Astana que tienen con él una vinculación directa y que tendrían mucho más difícil que él mismo, encontrar equipo a estas alturas de la temporada.

Anuncios

Del mismo modo que su jefe de filas se ha manifestado el español Mikel Landa, quien aseguró que “pase lo que pase” seguiría en el equipo y que sería injusto que por los errores de dos personas pagasen todos los demás. Sin embargo, una nueva sombra se cierne sobre el Astaná. Un informe de la Fiscalía de Padua, de 550 folios, relaciona al equipo con el médico especialista en dopaje Michele Ferrari. Además de con el lavado negro y la evasión fiscal. Las cosas aún no están claras para Nibali y los suyos.