Mireia Belmonte ha vuelto a pulverizar récords, y nada menos que dos del mundo en piscina corta. Tiene como punto de partida la natación, una de esas modalidades que desaparecen en los medio de comunicación frente al titán del fútbol o los huecos que éste le deja a la Fórmula 1, cuando hay competiciones. Lo justo, lo que toca, es felicitar a la campeona por haber demostrado, una vez más, que por muy buenas rivales que tenga en las calles adelañas de su piscina, en el agua la sirena es ella. Ella es la que manda, de quien hay que estar pendiente. Récord mundial en 200 mariposa y en 400 estilos. Dos medallas de oro en los mundiales de Doha en 46 minutos.

Sin embargo, este éxito, que en poco tiempo se ve por las televisiones que lo emitan y cada uno desde casa celebra con facilidad, no es algo sencillo de conseguir.

Anuncios
Anuncios

Aunque este dato referente a la dificultad de lograr los objetivos que uno se marca es conocido, no se tiene lo suficientemente asumido. La cultura del esfuerzo no está tan valorada como debería. Y es que llegar a la cima cuesta mucho, no se mete una en una piscina un rato y sale convertida en campeona, hay muchas horas de esfuerzo detrás, años de dedicación exclusiva a la meta que te propones. Mireia muchas veces no tiene de descanso ni los fines de semana, es algo muy sacrificado para lo que hay que estar mentalizado y muy dispuesto. Un modo de vida para el que no todo el mundo está preparado.

Mireia Belmonte es un espejo en el que mirarse, un ejemplo para los jóvenes y no tan jóvenes que se alegran por su éxito y admiran sus proezas. Porque es una luchadora dispuesta a todo por cumplir su sueño de ser la mejor, y lo está consiguiendo.

Anuncios

Fernando Alonso, compañero de mundo deportivo, aunque estén en disciplinas tan diferentes, ha afirmado alguna vez que los entrenamientos, en muchas ocasiones, no le dejaban salir de fiesta todo lo que le hubiera gustado, y sin llegar a ser tan radical en los comportamientos de aquellos que no están sujetos a horarios tan estrictos, sí es conveniente reflexionar sobre la importancia del esfuerzo en el calendario de superación. Tanto para los deportes como para cualquier ámbito de la vida.