Este era un partido que muchos daban de antemano como ganado por unos Chicago Bulls que a día de hoy no tienen entre sus rivales directos a los New Orleans Pelicans, que están nadando para llegar a ese preciado octavo puesto que da derecho a estar en los playoffs en representación de la Conferencia Oeste.

Los Chicago Bulls empezaron el partido haciendo desde el inicio un juego muy centrado en los jugadores exteriores, en gran medida forzados por el marcaje muy cerrado que le hicieron a todos los integrantes de la unidad interior de los de Illinois, que a lo largo del partido solo lograron 37 puntos de los 107 que acabaría por anotar todo el grupo.

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Desplazando de ese modo el estilo de desarrollar la faceta ofensiva de sus rivales, los New Orleans Pelicans estaban logrando dos cosas: por un lado disminuir la efectividad de una de las mejores armas de los Chicago Bulls, ya que no hay que olvidar que su mayor fuente de anotación suele ser el trío formado por los titulares Pau Gasol y Joakim Noah y el sexto hombre por excelencia de esta plantilla, Taj Gibson; por el otro, cargar de balón a un gran jugador, como es Derrick Rose, pero que en este momento no está en su mejor época por las lesiones que, aunque por ahora le han dejado tranquilo, no le permiten aún estar al máximo nivel de forma y desempeño. Esto se notó en el partido, en el que incluso con todo el balón del que disfrutó no pasó la barrera de los 20 puntos y tuvo que ceder parte del protagonismo a un Jimmy Butler que se convirtió en la gran estrella del equipo con sus 33 puntos.

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A lo largo de todos los cuartos los New Orleans Pelicans se agarraron de manera absoluta y desesperada a esta estrategia, que no les funcionó pero sí surtió efecto, ya que incluso con la enorme superioridad que tienen en la plantilla los Chicago Bulls respecto a sus rivales del sur solo sacaron un 107 a 100 en su estadio y ante su público. Los New Orleans Pelicans salieron del United Center derrotados, pero sabedores de que la idea había sido correcta y de que no habían hecho un mal partido, sino que habían sido derrotados por un equipo que sencillamente había sabido ganarles haciendo uso de todo lo que tenían que, en el caso de los chicos de Illinois, es mucho. #Baloncesto