La noche anterior ambos equipos habían disputado en Atlanta un partido que muchos habían visto como el inicio del fin de la hegemonía de los locales en la Conferencia Este solo por detrás de los Toronto Raptors, sin embargo lograron sobreponerse a la soberana paliza que habían recibido y obtuvieron la victoria en el BMO Harris Bradley Center.

El partido comenzó con los Atlanta Hawks completamente pletóricos y anotando con mucha facilidad, aunque necesitando siempre jugadas largas para no arriesgar su buena racha en los lanzamientos. A la vez plantearon desde la defensa un partido de enorme desgaste en el que los Milwaukee Bucks no solo no lograron entrar sino que fueron poco a poco echándose atrás y tratando por todos los medios de no sufrir un parcial excesivamente alto, pues era posible que se pudiera recuperar en cuartos posteriores, en tanto no se dieran una brecha entre equipos excesiva.

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Al final todo quedó en un 21 a 10, pues los Atlanta Hawks fueron a lo largo del cuarto desinflándose y perdiendo el fuelle que les había permitido un comienzo tan bueno.

De hecho, el siguiente cuarto siguió la misma tónica que el final del anterior y los Milwaukee Bucks recuperaron casi toda la desventaja hasta dejar el marcador previo al descanso en un 39 a 37 que devolvía las cosas casi a donde estaban al iniciarse las hostilidades. En el descanso se decidirían muchas cosas y mucho dependía de lo que pasara en los vestuarios en ese periodo.

A la salida para la segunda mitad se notaba que ambos equipos tenían claro lo que debían hacer para ganar y ambos pusieron pie sobre la cancha con un plan bien establecido. Ambos equipos atacaron de manera frontal la distribución de balón del otro conjunto, sabedores de que ahí podía estar la clave de esta segunda mitad.

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En ambos casos funcionó y se notó cómo el partido se volvía cada vez más desacompasado, con mayor cantidad de errores y pérdidas de balón producto de la presión que se estaba ejerciendo sobre el otro. Sin embargo, a la hora de la verdad, la mejor estructura de los Atlanta Hawks les llevó a que esos pocos puntos que se escapan a la paridad cuando dos equipos están igualados cayeran siempre de su lado, con lo que dejaron el marcador final en un 90 a 85. #Baloncesto