Los inicios de temporada nunca son sencillos, y más si vienes de tropezar frente a uno de tus rivales directos como es el Atlético de Madrid. Máxime si se une con unas polémicas en las salidas de jugadores como Xabi Alonso y llegadas como la de James por un precio que desconcertó a la afición. Incluso llegándose a producirse altercados entre los aficionados más radicales del #Real Madrid contra la figura del presidente Florentino Pérez al pensar que su visión sobre el equipo era más empresarial que vocacional.

Y empezó el año, comenzó la Liga y con ella las nuevas ilusiones blancas tras la gran temporada realizada en el ejercicio anterior.

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Con caras nuevas pero con la misma ilusión o incluso más, no obstante, al poco tiempo de iniciarse la liga llegaron los primeros pinchazos, el más doloroso contra el Atlético de Madrid donde la afición temió por una temporada en blanco pese a encontrarse en el inicio de la temporada. Pero algo pasó, ese partido fue un punto de inflexión para los de Carlo Ancelloti, y bien se sabe ya que desde ese partido el Real Madrid no ha perdido ningún partido desde entonces y con gran juego que enamora a la afición, entre ellos se realza una figura que es el ojo derecho de la afición, y este es Isco Alarcón, que al fin ha encontrado esa regularidad que se echaba de menos y esa calidad que siempre había demostrado tener. Y eso son obviar la gran calidad y renombre de jugadores como Cristiano Ronaldo, Sergios Ramos o Gareth Bale que también posee el Real Madrid.

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Por todo esto, nos encontramos ante una gran plantilla que se complementa con jugadores de talla mundial que pueden ser utilizados en cualquier momento por el técnico Carlo Ancelotti. Posiblemente, una de las plantillas más completas de toda la competición europea, superando incluso a equipos que siempre destacaban por el fondo de su plantilla como el Chelsea, Manchester City o París Saint-Germain. Competitiva y en la que si una pieza falla puede ser sustituida sin que el equipo se tambalee, es por ello que tenemos ante nosotros un equipo que lucha por todo y que incluso parecer estar más fuerte y compenetrado que la pasada campaña.