La jornada en la Barclays Premier League se abría al norte de Londres. Saint James's Park recibía al todopoderoso e imbatido líder de la liga inglesa. Los de José Mourinho abrían la jornada con la obligación de ganar si querían mantener la ventaja en la tabla clasificatoria con el segundo clasificado, el Manchester City. El partido comenzó con un ritmo bajo, pero a medida que pasaban los minuto, los blues apretaban más y más. Se llegó al descanso con empate a cero en el marcador. Al salir del descanso, la cosa fue bien diferente. El Chelsea no mostraba esa superioridad con respecto al Newcastle. Los de Alan Pardew esperaban replegados y salían a la contra.

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Así se abrió el marcador en el minuto 58'. Un contragolpe finalizado a la perfección por Papiss Cissé daba ventaja a las hurracas. La afición se animaba cada vez más. Y veinte minutos más tarde, el ariete repetía. A pase de Sissoko, esta vez doblaba la ventaja en el marcador para los del nrote de Londres. La leyenda blue, Didier Drogba, iba a recortar distancias en el minuto 83' con un testarazo tras una falta botada magistralmente por Cesc Fàbregas. El Chelsea se dejaba los tres puntos en el norte de su ciudad y le deja a los citizens la oportunidad de meterles presión de cara a conquistar el título liguero.

El Liverpool recibía a un Sunderland que había conseguido puntuar en tres de sus últimos cuatro partidos, todos ellos contados como empates. Los reds venían de ganar por uno a tres al Leicester City a domicilio y confiaban en, de una vez por todas, darle una alegría a la gente de Anfield.

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El partido terminaría sin grandes ocasiones a destacar y un resultado sin goles en el electrónico del estadio. Un nuevo pinchazo del Liverpool de Brendan Rodgers.

El Stoke City recibía a un Arsenal con una racha totalmente diferente a la que llevaban los locales. Tres derrotas y una victoria en los últimos cuatro partidos para los locales y tres victorias y una derrota para los de Arsène Wenger. El Stoke iba a conseguir llegar al descanso con un contundente tres a cero en el marcador con goles de Peter Crouch en el primer minuto de partido, de Bojan Krkic en el 35' y de Walters al filo del descanso. en el segundo tiempo, los de Wenger intentarían sobreponerse y remontar el partido, pero no lo consiguieron. Dos goles, uno de Santi Cazorla de penalty y otro de Aaron Ramsey, pondrían el definitivo tres a dos en el marcador y a Wenger un poquito más cerca del despido del Emirates Stadium.

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