Llegó la hora de la verdad, de uno de esos partidos de Champions que monopolizan las conversaciones de los amantes del fútbol, una noche especial para el Barca.

La cita traía al campeón de Francia a jugarse el liderato del grupo en el Nou Camp, en frente, un Barcelona sin bajas importantes a excepción de la de Alves. El espectáculo estaba servido.

Comenzaron los locales algo dubitativos, con una zaga de tres hombres formada por Piqué, Bartra y Mathieu, que adquiría cuatro y hasta cinco miembros en el balance defensivo, gracias a las ayudas de Pedro y Mascherano. Luis Enrique decidió adelantar la posición del "jefecito" para ayudar a Busquets en la creación, consiguiendo además un marcaje a Ibrahimovic más efectivo, al cubrir su posición desde varias parcelas defensivas.

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Pero ya sabemos que cuando el genio sueco está inspirado poco se puede hacer. De sus botas llegó el primer tanto del choque en el minuto 14, en una jugada que inició Lucas Moura desde la derecha y que continuó Matuidi con una dejada de espaldas magistral, brindándole el cuero a Zlatan dentro del área. Como desenlace, Ibrahimovic volviendo a celebrar un gol en el Camp Nou, esta vez con una elástica rival.

Pero poco le duró la alegría al conjunto parisino y es que, sólo cuatro minutos más tarde, Messi puso las tablas en el electrónico. El gol nació en los pies de Mascherano, quien justificó su posición de mediocentro con un pase genial para romper la solidez de la zaga francesa. El cuero se filtró por arriba, buscando el desmarque de Suárez, quien volvió a demostrar ser un maestro en esta disciplina y de ahí desembocó en Messi tras un toque de primeras del uruguayo.

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El guión hacía pensar que el Barca tomaría el papel protagonista desde aquel momento, pero los de Blanc parecían empeñados en discutirle ese honor a los locales. Primero Lucas y después Cavani acariciaron el segundo tanto para el PSG, con Ibra y Matuidi muy activos en cada acción ofensiva. Demasiado perdón para estar jugando en el Camp Nou, un perdón que tarde o temprano se paga cuando tienes al Barca en frente.

Corría el minuto 41 del primer tiempo cuando otra de las estrellas del conjunto blaugrana hizo su aparición. Neymar se inventó un disparo desde fuera del área, colando el balón por la escuadra izquierda de Sirigu y firmando un tanto espectacular. Como si el brasileño presentase su invitación a una gala reservada para los más grandes, a un partido que parecía reclamar la presencia de unos pocos elegidos.

Así se llegó al descanso, con el Barcelona por delante y la sensación de que los locales no dejarían escapar el liderato del grupo en su feudo.

Pero el PSG estaba decidido a aguarles la fiesta, llegando incluso a disputarle la posesión al inicio del segundo tiempo.

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La tuvieron los franceses en el 52, cuando Bartra se vistió de cerrojo, sacando hasta dos balones de debajo de los palos y salvando lo que parecía un empate cantado.

La entrada de Rakitic primero y Xavi después, le devolvió el balón al Barcelona, calmando el partido por momentos. Fue entonces cuando una jugada de Messi , Xavi y Neymar finalizó con un disparo del brasileño rechazado por Sirigu y con Suárez empujando el cuero a las mallas. La sentencia quedaba escrita y el astro del Barca sumaba su nombre a una constelación que comienza a dar resultados.

Poca historia tuvieron ya los minutos finales, a excepción de un tiro de Leo que se marchó besando el palo allá por el 88.

Al final, 3-1 en el marcador y el Barcelona que termina la primera ronda en lo más alto de su grupo gracias a tres estrellas que no se olvidaron de lucir en una noche importante. #Champions League #Futbol