En Barcelona, ayer desde las cinco de la tarde todos estaban pendientes del televisor. Se disputaba una vez más el derbi catalán por excelencia, el #FC Barcelona - Espanyol. Este encuentro siempre es más que atractivo para ambos equipos, pese a que se disputan los mismos tres puntos que en cualquier otro partido de competición liguera. El vencedor se va a casa con la sensación de haber ganado a ese vecino molesto, con el que siempre discutes en el rellano. Esta vez, esa gozosa sensación la tuvo el Barcelona.

El encuentro comenzó cuesta arriba para los de Luis Enrique. Un tempranero gol de Sergio García en el minuto 12 de juego, tras un clamoroso error de Piqué, dio ventaja al Espanyol en casa del eterno rival.

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La primera parte del Barça fue mediocre. El Espanyol dio una lección de control táctico en esos primeros cuarenta y cinco minutos, en los que los culés apenas sabían reaccionar con criterio. No fue hasta el minuto 45, casi sobre la bocina, cuando Messi se sacó de la chistera un auténtico golazo que puso las tablas en el marcador. Los blanquiazules se lamentaban, camino del vestuario, de varias ocasiones perdidas para rematar el partido.

Ya en el segundo tiempo, Luis Enrique debió cantar las cuarenta a sus jugadores, porque la actitud del Barça tras el descanso fue muy diferente. Tan solo cinco minutos después de reiniciarse el juego, de nuevo Messi anotó un soberbio gol que dio la vuelta al marcador. En cinco minutos, el argentino consiguió poner el partido a su favor, después de un tiempo entero de dominio blanquiazul.

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El Espanyol no supo reaccionar a la ametralladora argentina, algo que el FC Barcelona aprovechó gracias a sus cracks.

En el minuto 53, Piqué enmendó el error del 0-1 con un buen cabezazo a la red. Pedro, que había entrado en el terreno de juego tras la sustitución de Luis Suárez, anotó el cuarto en el 77. Pero Messi quería un hat-trick, quería igualar a Cristiano en esta jornada de Liga. El quinto, obra del argentino, llegó en el 81. Una semana más, Leo Messi se echó a su equipo a la espalda. Una semana más, a Luis Enrique no le sacan los colores gracias a su estrella. #Fútbol #Lionel Messi