El #Valencia continúa en la senda de la pérdida de puntos al ser derrotado anoche por un Barça que aunque las estadísticas marcan como dominador aplastante en cuanto a posesión, quien vivió el partido de ayer se daría cuenta que eso se atribuye al modo de juego basado en el toque y la templanza que caracteriza a los culés y que el partido estuvo muy igualado de principio a fin.

Esta nueva derrota desplaza al conjunto de Nuno fuera de los puestos Champions aunque con muy buena cara, ya que la imagen que dejaron los jugadores anoche no fue ni de cerca la que se dejó ante el Levante UD la anterior semana en el Ciutat de Valencia.

Anuncios
Anuncios

En esta ocasión el Valencia aguantó a los blaugranas con unas líneas muy juntas y con apenas espacios que las figuras (de centenares de millones de euros que cuestan) no pudieron aprovechar excepto en contadas ocasiones en las que o bien fallaron ellos mismos en última instancia, o bien salvan los valencianistas, o bien falla el árbitro. Dicho esto entro de nuevo en polémica pero esta vez sin atacar a la figura del árbitro, que pitó muy bien durante todo el partido, y sólo acusando un momento de poca lucidez que sufrió el linier de Fernández Borbalán al anular el que podría haber sido el primer gol en #Liga de Luis Suárez por un fuera de juego inexistente.

Con claridad, por lo contrario, el Valencia disfrutó de numerosas buenas ocasiones que pudieron terminar en gol, con un enorme André Gomes, con calidad y mucha elegancia, con un Negredo distinto, que pese a no terminar de demostrar su potencial se dejó la piel en el campo incluso llegando a su propia área para recuperar balones, con unos espectacularmente tácticos y con muy buenos reflejos Mustafi, Otamendi y Diego Alves, que incluso casi llega a detener el que sería finalmente el gol del Barça y del partido y con un parejo muy centrado.

Anuncios

Nada de esto sirvió para culminar con victoria y tres puntos, ya que con Parejo y Negredo cambiados exhaustos, la entrada de Filipe Augusto y Alcácer refrenaron las salidas jugadas y contragolpes que estaba realizando el equipo y, a base de replegarse en el medio campo, solo fue cuestión de tiempo que el Barça aprovechara su buen criterio para jugar y marcar.

Podemos decir finalmente que aunque el Valencia acabara muriendo, porque lo hizo, su honor prevaleció en el terreno de juego. Incluso Otamendi, con un ahora ya diagnosticado esguince de grado 1/2, con todos los cambios agotados en el conjunto de Mestalla tuvo que sudar sangre para acabar en un arranque de valentía lo que también hubiera podido terminar en gol de una acción de Lionel Messi. Como dice el portero Diego Alves: "Perder de esta manera duele mucho". #FC Barcelona