Noche histórica en el Camp Nou, nuevamente contra el Sevilla, como aquella vez por el año 2003 en la que un joven Ronaldinho encandiló con su juego a una desencantada afición culé. Ayer no se presentaba una afición tan desencantada como en la noche de Ronnie, pero sí estaba empezando a tener dudas, sobre el equipo y sobre su estrella, Messi. Dudas que se habían levantado a lo largo de la semana, dudas sobre su compromiso con el club azulgrana, dudas tras las declaraciones del astro argentino, en las que el amor eterno que había declarado al club catalán parecía estar llegando a su fin, dudas que inquietaban a la afición. Aunque ayer, Leo despejó todas las dudas.


Messi salió con ganas de resolver la incógnita, desde el principio estuvo participativo y pronto pisó área, fue derribado y pidió penalti aunque no fue señalado. Leo siguió con ganas, parecía el de siempre, y el de siempre de ayer, sería pronto el máximo goleador de la liga, no de ahora, sino de siempre. Y es que ayer, desde el minuto 20 del partido tras un espléndido lanzamiento de falta, que limpió las telarañas de la escuadra izquierda del portero sevillista, Messi era, junto a Telmo Zarra, el mejor goleador de la liga, y todavía quedaban 70 minutos.


El equipo lo intentó de forma ordenada, y sin precipitarse, Messi tuvo una ocasión clara antes del descanso, pero todavía no sería el momento de batir el récord. Tras la reanudación y casi sin tiempo de que la gente se sentara en la butaca, en el primer minuto de la segunda parte, el Sevilla empató, pero  tuvo que pensar Neymar que, la fiesta de Messi no la podían aguar, ya que en la siguiente jugada, en el minuto 48 el brasileño volvió a adelantar al conjunto azulgrana. El equipo mantuvo la posesión y las ocasiones se sucedieron poco a poco, hasta que en el minuto 64 anotó Rakitic, de cabeza, a placer, tras centro de Suárez. Todo era fiesta  y júbilo en Camp Barça, aunque faltaba otro gol, el de Messi, el gol que le convirtiera en el mejor goleador de todos los tiempos, y llegó y no fue solo uno, sino dos más, otro hattrick del crack argentino, el veinteavo en su carrera.

Ayer Messi jugó como siempre, el estadio ya no tenía dudas, nadie lo dudaba ya, Messi era y es el mejor goleador de la liga de todos los tiempos.

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Y fue manteado por sus compañeros y salió con un paseillo mientras la grada no paraba de corear su nombre, ¡Messi, Messi, Messi! Ayer se despejaron las dudas sobre Messi, ayer volvió la ilusión a Camp Barça, ayer volvió el Messi de siempre, ayer volvió el #Fútbol. #Lionel Messi