Decía un gurú de los recursos humano que existen dos maneras básicas por las que se pueden llegar a los grandes logros: comprar talento a precio de mercado y explotarlo o comprar promesas, desarrollarlas y explotarlas en su madurez. La primera evidentemente es mucho más inmediata y, en cierto sentido, más segura. No hace falta un proyecto de desarrollo del talento en tu equipo si lo compras ya desarrollado y además no requiere tiempo. Sin embargo, eso tiene también sus contras, como por ejemplo el hecho que la inversión es más alta y por tanto el margen que se tiene es mucho menor.

Force India ha decidido que ellos prefieren apostar por el talento que aún está en bruto y atar a sus pilotos por tiempo indefinido mientras hacen de ellos unos pilotos mucho mejores de lo que eran cuando llegaron a la par que la compañía es también mejor de lo que era cuando ellos llegaron.

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Esto es un proyecto a largo plazo y como tal se lo ha tomado todo el equipo, que ya empieza a pensar en plazos distintos a los de otros equipos, que solo juegan a meses vista. Esto ha ayudado a que los pilotos decidan quedarse para tener una carrera de éxito en un proyecto que tiene exigencias distintas. Ya no se trata de ganar mañana, sino de que cada día se gane un poco más que el anterior, de empezar desde la base.

Sergio Pérez ha demostrado en estos años que es un piloto muy particular. Es tremendamente agresivo en su pilotaje, algunos lo califican incluso como temerario. Durante gran parte de su carrera ha trabajado con coches que no estaban en un nivel puntero y los ha llevado donde otros no podían, se le considera un piloto que lleva a los pequeños un poco más alto de lo que normalmente estarían, lo que es un valor muy importante para Force India.

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Sin embargo nunca ha sido un piloto que aguante la presión de la misma manera que los grandes, es una persona muy temperamental y eso en la Fórmula Uno se paga. Los grandes equipos no quieren a Sergio Pérez en sus filas y él trabaja mejor con los coches que no pueden ganar. Su especialidad es ver a dónde se puede llegar con un coche, más que tratar de llegar al lugar marcado con el coche marcado.

Piloto y escudería son ahora mismo un matrimonio perfecto en el que ambos sacan lo mejor del otro y posiblemente logren mucho juntos. #Fórmula 1