Son varias las victorias frente a Alemania que los aficionados al #Fútbol español teníamos en nuestra retina. La más importante, la que tuvo lugar en la final del Europeo de 2008, que vencimos por 1-0 con gol de Fernando Torres y que nos dio nuestra segunda Eurocopa de la historia. Otro gran golpe sobre la mesa lo dio Puyol, que gracias a un sublime testarazo en la Semifinal del Mundial de Sudáfrica nos dio via libre a la Final. Sin embargo, la Selección Española no pude anoche rememorar esos inolvidables momentos, dado que perdió el amistoso que enfrentó a los dos equipos en el estadio de Balaídos.

Del Bosque, sabedor de que pese a la magnitud del encuentro, éste era solamente amistoso, decidió introducir muchos cambios en el once inicial.

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Se nota que el seleccionador está buscando entre sus chicos para dar con la tecla perfecta para esta 'nueva Roja'. Los titulares fueron Iker Casillas, Azpilicueta, Sergio Ramos, Piqué y Bernat en la línea defensiva; Bruno, Isco, Busquets y Raúl García en el mediocampo y punta de ataque para Nolito y Morata. Este 4-4-2, con dos delanteros centros puros, se aleja mucho del estilo de juego que ha caracterizado a la Selección durante los últimos años. Pero, como viene diciendo Del Bosque últimamente, vivimos tiempos nuevos que requieren nuevas soluciones.

Uno de los más destacados de los nacionales fue de nuevo Isco. El madridista está encontrando un hueco en el equipo español de la misma forma que lo ha hecho en el Real Madrid. Su virtuosismo ha llamado la atención de Del Bosque, que también valora positivamente el esfuerzo que el jugador demuestra en recuperar cada pelota que pasa cerca de él.

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Los dos entrenadores dieron la oportunidad a muchos de sus chicos de participar en un encuentro de renombre como el de ayer. En el caso de España, fueron Camacho, Albiol, Bartra, Callejón, Pedro y Kiko Casilla quienes relevaron a Busquets, Piqué, Sergio Ramos, Raúl García, Nolito e Iker Casillas.

El único gol del encuentro lo firmó el madridista Toni Kroos en el último minuto de tiempo reglamentario. El alemán se sacó de la chistera un remate raso y potente, que botó justo delante del guardameta español. Casilla, quizá pecando de novato, no protegió bien su palo y vio cómo el balón entraba en la portería. En definitiva, el encuentro demostró una vez más que esta 'nueva España' necesita encontrar una nueva identidad.