Comenzamos por, a priori, el mejor partido en todos los duelos que podíamos ver relativamente igualados. Rusia viajaba a Austria conmucho en juego. Si ganaba y Suecia sólo conseguía un empate, se colocaban líderes de su grupo. En caso de no ganar, las primera posición se les alejaría a cinco puntos. No contentos con ello, si encima Suecia puntuaba, quedarían relegados a la tercera posición, es decir, puestos de la famosa repesca, y empatados con la cuarta posición en caso de que Montenegro o Liechtenstein empatasen sus partidos.

El partido se preveía como una dura piedra en el camino para los de Fabio Capello. Y es que aunque los austríacos contaran con la baja de David Álaba por lesión, seguían teniendo una selección más potente sobre el papel.

Anuncios
Anuncios

Y así se iba a demostrar en el partido. En el minuto 73', Klein decidiía que era buena hora para asistir a Okotie, que ponía el balón en el fondo de la red sin dudarlo. El partido terminaba con ese gol solitario y los tres puntos no se movían de Austria.

La selección española recibía la visita bielorrusa con una enorme obligación de ganar ya que, de no ser así, Ucrania se colocaría en segunda posición del grupo tras su victoria. España comenzó en modo apisonadora. Tan sólo el delantero bielorruso salía de su propia área, el resto intentaban cerrar todos los huecos posibles. Hasta que Isco encontró el hueco a pase de Koke. Los buenos se juntaban y de ahí sólo podía salir #Fútbol. Con un derechazo desde la frontal del áre iba a quitar las telarañas de la escuadra derecha de Zhevnov. Abría la lata.

Anuncios

Un minuto después, Sergio Busquets, a pase de Juanfran conectaba un remate desde fuera del área y la colaba rasita a la izquierda del portero. Si los rivales se encierran, hay que probar desde fuera. Eso debió pensar la selección, que parece que tuvo el día acertado con los tiros de media distancia. El tercer y último gol lo iba a anotar Pedro a pase de Juanfran Torres, que se marcó un auténtico partidazo.

Inglaterra recibía a Eslovenia y, para variar, tuvieron mucho miedo en el cuerpo. En el minuto 58' se adelantaba Eslovenia en el marcador gracias a un gol de Jordan Henderson en propia puerta. Un minuto más tarde y de penalty, Rooney igualaba el electrónico. Más tarde, un doblete de Danny Welbeck con asistencias de Adam Lallana y Raheem Sterling respectivamente, ponía el definitivo 3-1 en el marcador.