Titulo "Siete pecados" y son mis siete los que componen mi opinión dentro de una manera de pensar u observar el #Fútbol, como aficionado primero y como ex jugador y entrenador también. Aquí expongo los dos primeros de siete.

Como primer pecado, voy a alejarme del juego para ir a los despachos y a la filosofía del club. En este apartado creo que recae uno de los pecados más perjudiciales para el equipo. Cuando un equipo defiende una filosofía de juego de la cual se siente orgulloso, debe encaminar sus fichajes y refuerzos a mantener esa filosofía y manera de entender el juego y esto no ha sido así. En este momento el equipo no puede jugar a tener mucha posesión de balón, porque no tiene los jugadores para ello y lo explico.

Anuncios
Anuncios

No quiero decir que Luis Suárez, Rakitic, Mathie, entre otros, sean malos jugadores, pero sí que no se adaptan a un juego de mucha posesión. ¿Por qué?, simplemente porque son jugadores verticales unos y no de posesión de balón y técnicamente menos dotados otros, lo que les hace imposible adaptarse a la circulación de balón rápida que requiere el juego del, anterior, Barça. Este problema viene ya de los años anteriores, donde se han firmado grandes nombres para salvar la cara por no decir otra parte del cuerpo, pero no se ha reafirmado la manera de jugar. Este pecado interviene como base en prácticamente todos los demás.

Segundo pecado, Luis Enrique. Perdóneme míster porque enlazando con el anterior pecado le hago responsable de algo que no es tanto su pecado y sí mas bien la encrucijada que le han dejado para resolver, que además me parece muy complicada, por el entorno en sí.

Anuncios

Creo que Luis Enrique sabe que no puede jugar a tener tanta posesión de balón como antes, pero se resiste a que se vea claramente en el campo por miedo al entorno y a qué dirá la gente si juega con más jugadores defensivos. Esto nos lleva a que el equipo está partido en dos; los jugadores que atacan son la mayoría verticales y los que defienden se reducen a tres, los dos centrales y Busquets. ¡Cuál es el problema, si así se jugaba antes! Efectivamente, pero antes en el centro del campo había mayoría de jugadores que circulaban el balón de una banda a otra, sin perder sus posiciones, y la verticalidad la ponía un solo jugador o dos a lo sumo, casi siempre Messi. Esto hacía que todos estuvieran bien posicionados y cuando existía una pérdida de balón, automáticamente ejercían una presión que obligaba al contrario a ceder la posesión del balón nuevamente. Actualmente, el Barça juega con cuatro jugadores verticales (cuando reciben el balón, buscan al contrario en el uno contra uno, buscan la portería rival con balón o en desmarque o bien buscan un pase definitivo que genere una ocasión de gol), esto genera poco control del juego, porque baja la posesión de balón, y el equipo se descoloca cuando no se finaliza la jugada.

Anuncios

Si lo unimos a que los dos laterales son ofensivos y poco defensivos, queda una línea de centro del campo inexistente en el aspecto defensivo y que permite demasiados contraataques y mayores posesiones de balón al equipo contrario. #Liga #FC Barcelona