La jornada de #Liga BBVA numero 12 comenzó con el encuentro que enfrentaba al Athletic de Bilbao contra el Espanyol de Barcelona en el nuevo San Mames.

El Athletic de Bilbao ganó al Espanyol con autoridad por 3 - 1 y rompió así una maldición que duro 7 enfrentamientos, cuatro años después, y, de paso, remontó el vuelo en la Liga. Empezó la competición liguera de mala manera y cosechando malos resultados, lastrado por las ventas de jugadores importantes como la de Ander Herrera.

El equipo catalán, dirigido por Sergio González, salió al terreno de juego a verlas venir y preocupándose más de contener al Athletic de Bilbao que de plantear un partido ofensivo. Pero es que tampoco supo cómo defender, hubo desbarajustes defensivos en casi todas las jugadas. El Athletic salió al campo a morder al Espanyol, a jugar al #Fútbol y asfixiando con su presión agobiante. Vamos, lo que es habitual en el conjunto vasco, un equipo que gane o pierda tiene un estilo muy marcado.

Los leones dieron su primer zarpazo mortal en el minuto 28 de la primera parte y, como no podía ser de otra forma, marcó gol en una jugada a balón parado, concretamente, en una de las especialidades del conjunto vasco: el saque de esquina. La asistencia de gol la ejecutó Susaeta y el gol lo marcó Aduriz de cabeza, con la ayuda involuntaria de Stuani. El portero perico Kiko Casilla no pudo evitar el tanto.

A raíz de este gol, el Espanyol quiso reaccionar, pero fue algo fugaz, le duró poco el estimulo del gol recibido. El Athletic siguió a lo suyo comandado por un Muniain excepcional y un Iturraspe que lo cortaba absolutamente todo. Muniain fue protagonista de una de las jugadas polémicas del partido: provocó un penalti que el árbitro Melero López no pitó, fue injusto.

Al filo del descanso, Aduriz empezó su show, fue el verdadero protagonista del encuentro en su regreso, bajó con calidad un melón de Rico, se fue de sus marcadores y, en vez de disparar, se inventó una asistencia al más puro estilo Özil, que llegó a Viguera y este cambió la trayectoria del balón con un toque sutil, una jugada con muchos kilates. 

Después del descanso, el Bilbao intentó ahorrar energía y jugar a no desgastarse y el Espanyol pasó desapercibido, sin ideas y sin fútbol, solo la entrada de Caicedo le dio algo de creatividad y de espíritu. Pide a gritos ser titular junto con Sergio García.

En una jugada aislada, llegó el tercero de los leones con un zapatazo de Iturraspe desde fuera del área, un golazo. A raíz del tercer, gol el Bilbao se relajó y empezó a sestear, cosa que aprovechó Salva Sevilla para filtrar un pase desde la banda izquierda y que Víctor Sánchez marcara un gol intranscendente. El Athletic tiene pinta de Europa League y el Espanyol tendrá que mejorar mucho si quiere lograr la permanencia.