El nombre de Jimmy no nos decía nada hasta los lamentables hechos de esta mañana, en los que un seguidor del Deportivo de La Coruña, de 43 años de edad, resultó herido de gravedad en los incidentes producidos antes del partido entre el Atlético de Madrid y Deportivo. Este herido era Francisco Javier Romero Taboada, alias Jimmy, y era miembro de Los Suaves, una de las facciones más violentas de los hinchas radicales del club gallego, los Riazor Blues.


Y digo era, porque finalmente ha muerto, y no es la primera muerte que se produce en nuestro #Fútbol, ni la segunda. En 2003, un hombre de 31 años murió tras recibir una paliza en los enfrentamientos entre seguidores del Deportivo y del Compostela. O también está el caso de Aitor Zabaleta Cortaza, de 28 años, seguidor de la Real Sociedad, que murió sobre las tres de la madrugada del 9 de diciembre de 1998 tras recibir una puñalada en el corazón. Y así podría seguir hasta 9, que son las victimas de la violencia entre hinchas del fútbol en España. Y mientras tanto, desde las directivas de los equipos de fútbol no se hace nada, solo lamentar y repudiar los actos, mientras siguen dejando entrar a estos hinchas. Y no pasa nada, parece no tener nada que ver con ellos.


Tanto es así que el partido se ha disputado con normalidad, como si nada hubiera pasado. Es realmente un escándalo, ya que en un país donde una manifestación ciudadana queda deslegitimada por cualquier "incidente violento", ¿por qué no se hace igual cuando pasa esto en el fútbol?, ¿Por qué se ha disputado el partido? ¿Por qué los equipos de la liga no cierran las puertas de una vez a estos animales que usan al fútbol como pretexto para ser violentos? Bueno, existen excepciones como el Barça y el Real Madrid. Primero fue el equipo culé que desde 2003 con la llegada de Joan Laporta terminó con los ultras del club azulgrana, los conocidos como Boixos Nois. Más tarde, este mismo año, el presidente del Madrid Florentino Pérez echó del Bernábeu a los Ultra Sur.

Pero ya que esto no se hace, ya que los directivos de los clubs no toman medidas, ¿por qué la policía no cubre estas movilizaciones de energúmenos, de la misma forma que cubren las pacíficas manifestaciones? ¿Por qué la policía de este país, que parece abundar cuando la cosa se trata de reprimir a los ciudadanos, no actúa como lo hace para disolver estas protestas? Al menos debería garantizar la seguridad en los alrededores de los estadios.