La polémica está servida. Mucho se ha escrito sobre el poder de Leo Messi en el vestuario del #FC Barcelona, y las imágenes del partido del sábado contra el Eibar no hacen sino constatar el poder del argentino en su club. Bien entrada la segunda parte, Luis Enrique ordenó a Munir quitarse el peto y calentar. Iba a salir al terreno de juego, puesto que el partido estaba completamente resuelto con un 3-0 a favor. El asturiano pensó en reservar a Leo Messi, debido a que esta semana el equipo disputará dos de los partidos más relevantes del inicio de temporada: en Champions contra el Ajax de Ámsterdam y en Liga contra el Real Madrid. Luis Enrique se dirigió a Messi para consultarle su salida del terreno de juego.

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El argentino evitó contestar a la petición de su entrenador, alegando que estaba bien para seguir jugando. Finalmente, entró Munir por Neymar.

Este pequeño lance del partido, que podría pasar desapercibido, confirma lo que muchas voces contrarias al Barcelona llevan años afirmando: los entrenadores no tienen la misma autoridad con Messi que con el resto de jugadores. El técnico pensó que hubiera sido oportuno sentar a Leo para descansar y prepararse de cara a los dos encuentros venideros. Por tanto, ¿erró Luis Enrique al consultarle esa decisión? ¿Debió cambiarle pese a su mal gesto?

Sea como fuere, lo que está claro es que esta tendencia no es nueva. Ya en la era de Guardiola, se comentó que uno de los motivos por los que el de Santpedor no se encontraba del todo a gusto en Barcelona era por las continuas imposiciones del crack argentino.

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Una de ellas estuvo relacionada con la presencia de Zlatan Ibrahimovic en el club. El jugador sueco terminó abandonando las filas culés por la puerta de atrás, sin que los motivos de su marcha fueran desvelados. Las malas lenguas aseguraron que Messi no vio con buenos ojos el fichaje del delantero.

Con la llegada de Tito Vilanova, las aguas se calmaron. Sin embargo, el debate resurgió cuando, debido a la grave enfermedad que terminó costando la vida al entrenador del Barça, éste debió ceder su puesto al Tata Martino. El nuevo técnico llegó a Barcelona con la etiqueta de ser "el elegido de Messi". En teoría, el ahora seleccionador argentino era muy del agrado de Leo. De hecho, comparten hasta ciudad de nacimiento.

Hoy día, ya con Luis Enrique al frente, nadie sabe cómo se desencadenarán los acontecimientos. ¿Se repetirá de nuevo esta falta de autoridad del entrenador? O, por el contrario, ¿reaccionará Luis Enrique con el carácter que demostraba en su época de jugador?

#Lionel Messi