La selección española se jugaba su presencia en la próxima Eurocopa y en los Juegos Olímpicos en Rio de Janeiro en el año 2016. El rival era la selección de Serbia y el lugar el estadio Ramón de Carranza de Cádiz. Nuestro combinado nacional partía como favorita tras el empate sin goles en la ida pero los serbios supieron plantarse muy bien defensivamente sobre el terreno de juego e implantaron su físico contundente. De esta manera, la selección dirigida por el ex-jugador Albert Celades no podrá defender el título en la próxima Copa de Europa que se disputará en la República Checa.

España empezó el encuentro imponiendo su estilo de juego de toque pero unos serbios muy ordenados cerraban todos los espacios posibles. Los españoles jugaban en tres cuartos de campo encerrando a toda la selección de Serbia en su área y lo peor que podía pasar, pasó. Uns pérdida de balón en el centro del campo originó una contra del combinado serbio que acabó con un gol en propia puerta del jugador del Atlético de Madrid, Saúl Ñiguez, al intentar despejar un balón. La mala suerte se cebaba con "la rojita" y se lanzó al ataque ya que el empate no le valía y tenía que ir en busca de la victoria.

Tras la vuelta de los vestuarios, la selección subió más aún sus líneas y buscando a sus referencias ofensivas más peligrosos como Isco, Iker Muniain o Gerard Deulofeu pero se estrellaban una y otra vez ante el muro de Serbia. El ansiado gol llegó en el minuto 91. Cuando todo se daba por perdido llegó el tanto que metía a nuestro combinado de lleno en la eliminatoria. Aún quedaban cuatro minutos e incluso tuvo la oportunidad de ponerse por delante de la mano de Munir. El hispano-marroquí remató un balón suelto en el área pero se estrelló en la espalda de un defensor serbio cuando todo el Carranza ya cantaba gol. El rebote salió fuera del área y fue controlado por Saúl. Cuando el Atlético se disponía a disparar le robaron el balón lo que originó una contra que acabó con gol de Serbia y enterrando todas las esperanzas españolas. #La Roja #Fútbol