Consolidación. Éso es lo que les falta, si es que no lo estaban ya, a dos de las selecciones más potentes del futuro. De aquí a dos años se disputará una Eurocopa con una de estas dos selecciones como anfitriona. La otra selección está pared con pared, geográficamente hablando, con el país que acogerá dicho torneo. Si pensáramos en combinados nacionales que puedan tener un éxito inesperado en esa fecha, posiblemente uno sería la actual selección española, semi-renovada por Vicente del Bosque. Pero no, nos referimos a selecciones que no hayan cosechado grandes éxitos de aquí a diez años atrás. Sin que sea ningún misterio, la Eurocopa en 2016 se disputará en Francia y ésta es una de las dos selecciones de las que hablaba.

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La otra es mi querida Bélgica.

Obviamente podríamos analizar todas y cada una de las elecciones que harían los seleccionadores de ambos combinados para dicho torneo, pero como en todos los equipos de #Fútbol, el once ideal tiene una columna vertebral en la que, si falla una pieza, suele fallar el equipo. Primero nos centramos en el equipo anfitrión. La selección gala llegará a su torneo con, seguramente, una de las mejores medulares del mundo. Ésta estará compuesta por Paul Pogba y Blaise Matuidi. Ambos son portentos físicos y todoterrenos sobre la alfombra verde. Aunque el segundo de ellos tendrá 29 años cuando se dispute el torneo, en el Paris Saint Germain no se le ve en mal estado de forma. Y es que junto a Verratti y Motta, es el auténtico jefe del centro del campo.

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El primer jugador nombrado, Paul Pogba, no necesita demasiada presentación. A sus 21 años era una pieza más que fija en el esquema de la antigua Juventus dirigida por Antonio Conte y lo sigue siendo ahora a las órdenes de Massimiliano Allegri. El espectacular futbolista francés te ofrece tiro de media y larga distancia, capacidad y sacrificio defensivo, control de balón y orden a la hora de atacar. A pesar de ser catalogado como centrocampista, también se encuentra cómodo pegado a la banda izquierda, donde puede aguantar el balón y servir de centros a los delanteros en caso de ser necesario.