El Valencia CF, club que presume de ser el tercer clasificado en la tabla histórica de la LFP pese a no ser ni el cuarto que más títulos posee en sus vitrinas jugó ayer un partido que todo valencianista quiere olvidar. Los de Nuno habían comenzado muy bien la temporada, llegando a situarse co-líderes en la tercera jornada. Logro, por cierto, del que presumían la mayoría de los aficionados al conjunto ché a pesar de no encontrarse ni en el 15% de la traectoria del campeonato liguero.

Comencemos por el principio de año. El verano se antojaba muy difícil para el club blanquinegre en el apartado extradeportivo. Bankia se había apoderado del club ya tiempo atrás y lo estaba degradando en lo ecónomico cada vez más.

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Tal era la degradación que se llegó al punto de no terminar de construir el nuevo estadio pero si se realizó la venta de Mestalla. Es decir, actualmente, y hasta que Peter Lim, si finalmente se decanta por la compra, compre, el Valencia CF no tiene estadio de #Fútbol en propiedad. Imagínense que en un club de primera división inglesa o alemana se diese esa situación. Sería impensable. "But this is Spain".

La situación extradeportiva, como es normal, afectó a la parte deportiva. Tanto afectó que, en una liga con dos grandes potencias y otros dos equipos fuertes, el Valencia no consiguió clasificarse ni para la Europe League. Durante un año hicieron un juego pésimo y dejaron varias pañoladas en Mestalla y a una afición que, si no tenía suficiente con lo institucional, ahora se sumaba lo que pasaba dentro del campo.

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La llegada, o por entonces posible llegada, de Peter Lim devolvía la afición a los valencianistas, que veían con muy buenos ojos las incorporaciones de Rodrigo Moreno, André Gomes o Otamendi, entre otros muchos. Comenzaron el año de una manera muy buena e incluso, hasta el sábado, estaban imbatidos en liga habiéndose enfrentado a Sevilla y Atlético. Pero llegó el colista.

Visitaron un estadio de Riazor que necesitaba los tres puntos de ese partido en concreto como el vivir. Un equipo que iba colista derrotando en casa al segundo clasificado de la liga era la excusa perfecta para coger la senda del buen juego y salir del pozo. Y vaya si lo hicieron. Un Valencia que recordó sobre el terreno de juego al del año pasado recibía un 3-0 por parte del, hasta finalizar el encuentro, colista de la Liga BBVA. Al Valencia le volvían los viejos fantasmas.