El #Real Madrid se enfrentó anoche en la capital de Bulgaria al equipo más débil de la #Champions League. Sin embargo, Carlo Ancelotti consideró este partido como una salida complicada, puesto que predecía que los búlgaros iban a establecer dos líneas defensivas de cuatro muy marcadas, con las que impedir el juego de ataque del Real Madrid. Y, en efecto, no se equivocó.

El encuentro comenzó de manera un tanto inesperada. En el minuto 6, un córner originó el único gol de la noche para los locales. De nuevo, los fantasmas del pasado. Las jugadas a balón parado son el talón de Aquiles de un Madrid que cada vez corrige mejor los fallos que demostró en pretemporada.

Anuncios
Anuncios

A excepción de defender bien el primer palo. Los búlgaros desmontaron la defensa blanca con una jugada ensayada. Balón al primer palo, jugador que cabecea hacia el segundo, y desde ahí remate a puerta. La zaga merengue sólo pudo ver pasar la bola hacia dentro de la red.

Tres minutos después, Chacharito es víctima de una entrada dura dentro del área. Penalti. Los aficionados blancos que veían el encuentro desde sus casas respiraron tranquilos. Sin embargo, el 'bicho' no fue letal en los once metros. Ronaldo erró en el lanzamiento de penalti, que adivinó el portero Stojanov ante el estruendo de júbilo de la grada. Parecía imposible que el Madrid desaprovechara una oportunidad así. Minutos después, el árbitro, poco acertado, anuló un gol legal a Cristiano. Precisamente él sería el protagonista de la siguiente jugada polémica.

Anuncios

Con picardía, exageró un contacto dentro del área para engañar al árbitro. Penalti de nuevo, esta vez bastante discutible, y esta vez, terminó en gol.

El empate a un gol trajo consigo una ligera mejoría en el juego blanco. Pese a este dominio, no conseguían marcar el gol de la victoria, lo que desesperaba a Ancelotti. Removió el banquillo, sacando a James por Isco, a Kroos por Modric y a Benzema por Chicharito. Fue el francés, haciendo gala del brillante juego que lleva demostrando últimamente, quien agitó el encuentro. Suyo fue el segundo gol de los merengues, en el minuto 77, y suyas fueron las mejores ocasiones del Madrid desde el momento de su entrada en el campo hasta el final.

En definitiva, un partido bastante sombrío en el que el Madrid supo salvar la papeleta llevándose a casa los ansiados tres puntos para colocarse líderes del grupo B de Champions League. #Fútbol