El #Fútbol no puede servir para expresar mensajes políticos, sobre todo si va a producir todo lo que produjo, una bandera que llevó un dron por el cielo, en el partido de Serbia contra Albania, lo que supuso que al bajarla de donde estaba un jugador serbio se produjo una batalla campal que dejó claro que son dos países que no deberían de enfrentarse más entre ellos.

Se estaba disputando el partido sin ningún problema, cuando de repente un dron aparece por el cielo con una bandera de Gran Albania atada en él, se dice que supuestamente un alto dirigente fue quién ideo todo para que así ocurriera y se dice que fue él quien manejaba el dron. Una vez que llegaba cerca del suelo un jugador serbio la bajó sin ninguna mala intención pero los de Albania lo tomaron a mal, tanto es así que se pelearon y se montó una tángana enorme.

Lo peor de todo no es solo la pelea, sino que por ejemplo Albania les trató como verdaderos heroes a su llegada a su país, les recibieron multitudinariamente, festejando lo que hicieron, algo que veo muy mal, ya que no se puede celebrar una pelea, ya que sabes que eso puede significar algo mas en un futuro. También los serbios tienen su héroe nacional, el hombre que bajo la bandera y la quitó del dron que la llevaba, dos países que han utilizado el fútbol para lanzar mensajes políticos que hay que evitar.

Creo recordar que dos grandes amigos, de un deporte como el baloncesto, dejaron de ser amigos por culpa de una bandera, tuvieron un enfrentamiento tonto que llevó a romper su amistad, hablo de dos grandes, Petrovic y Divac, y todo por un país. Imaginaros que pasa en España, imaginaros que un día nos toca contra Gibraltar, o si pasará con Cataluña que se independiza y tenemos que jugar contra ellos, yo prefiero ni pensarlo creo que todos tenemos nuestras ideas políticas y todas son respetables y debemos respetarlas, así que desde aquí pido, aunque es difícil que llegue muy lejos, que no ocurra más ya que hay muchas personas que lo ven y entre ellos niños a los que tenemos que enseñar el respeto y la libertad de opinión.