Empieza una nueva temporada de #Liga y un ambiente diferente se respira en Mestalla, el nuevo proyecto del Valencia CF encabezado por Amadeo Salvo y Peter Lim en los despachos y el tándem Rufete - Ayala en la dirección deportiva ha despertado una ilusión en el valencianismo que no se recuerda desde la época en la que Paco Roig accedió a la presidencia con un discurso populista y atractivo. Ese proyecto que cumple casi 20 años no pudo llevarse a cabo como el citado expresidente quería, pero durante el tiempo que ha pasado hasta nuestros días algunas alegrías si nos hemos llevado, pues entre los años 1998 y 2004 el Valencia vivió la mejor época en sus 95 años de vida.

Anuncios
Anuncios

Pero hablemos del presente, concretamente de la plantilla que tenemos este año, un conjunto de piezas que bajo la humilde opinión de un servidor si están bien encajadas pueden pelear por algo más que el objetivo que se marca desde el club, que es la imperiosa obligación de participar el año que viene en la Champions League.

Dicho esto, lanzo la pregunta que encabeza este artículo, ¿y por qué no podemos luchar por el título de liga? A priori decirlo sin más puede considerarse como falta de sensatez o exceso de optimismo pero hay que recordar que hay precedentes donde la situación era parecida a la actual y lo que ahora parece un sueño se acabó cumpliendo. A continuación, exponemos cinco puntos donde se marcan paralelismos entre el equipo que marcó época hace 10 años y el actual.

Anuncios

Una serie de puntos que invitan al optimismo:

1. Saber levantarse de un duro golpe. Un hecho común que une al Valencia 2014-2015 del que arrasó entre el 2001 y el 2004 es que ambos equipos venían de sufrir duros golpes de los cuales pocos pensaban que el equipo se levantaría. El verano del 2001 fue de los más duros que se recuerdan para el aficionado del Valencia, con la herida de la final de Champions perdida en Milán ante el Bayern en los penaltis, similar a lo que pasó en Mestalla con el gol de M'bia de cabeza en el minuto 94 de la prórroga

2. Un equipo con hambre de títulos. Aquel equipo de inicios de siglo con el actual tenía también un punto en común, el hambre de títulos y éxitos deportivos, debido que ambas plantillas disponen o disponían de un conjunto de jugadores que hasta el momento no habían disfrutado de una gran trayectoria deportiva.

3. El peso de la cantera. Algo que también atrae al aficionado es la aparición de jugadores criados en Paterna, jugadores en su mayoría valencianos y valencianistas, cosa que al seguidor le hace sentir esos jugadores como "más suyos".

Anuncios

El Valencia de Benítez tenía una buena cantidad de canteranos en sus filas y desde ese equipo ninguno ha vuelto a tener tantos como el equipo de esta temporada.

4. El factor de no jugar en Europa. A cada temporada que pasa, entre competiciones domesticas, competiciones internacionales y selecciones el número de partidos por temporada crece, esto provoca en muchos casos que los equipos lleguen muy justos de gasolina a los últimos meses de competición. Pues bien, si el Valencia este año dispone de una buena preparación física puede obtener una gran ventaja frente al resto de sus rivales. Con todo esto, ¿se puede creer no?